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Lo que cuesto

¿Debería darme vergüenza? Tengo cinco prótesis, cinco añadidos artificiales a mi cuerpo serrano: una cadera artificial de titanio; dos audífonos (uno para cada oído, claro); una pieza dental superior; una pieza dental inferior… O no, perdón: son siete añadidos, porque también me sustituyeron por sendas lentes artificiales los cristalinos pochos de ambos ojos, tras operarme de cataratas.

Y para qué hablar de las medicinas, que también son unas cuantas, ni de los quince mil y picos euros al año de la pensión.

Les voy costando a ustedes una pequeña fortuna, queridos y generosos compatriotas

Hace dos o tres años, un médico usaíno de cierto prestigio publicó en una revista de su gremio una propuesta pelín swiftiana, y lógica por ende: que se nos retiren las ayudas médicas a todos los que rebasamos los 75 años, dejándonos a nuestra albur. Si aguantamos, pues muy bien. Si no aguantamos, pues hale: a morirse, que es lo que toca a estas edades (pongamos que se nos reconociera el derecho a algún tratamiento paliativo, en todo caso).

No voy a ser yo quien lance tan despiadada proposición, pero sí quiero dejar aquí constancia de que me siento muy culpable. No valgo lo que cuesto.

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  1. Alberto Mrteh
    2018/10/11 en 09:31

    ¡Bravo! Me encanta tu mala leche.
    Nos estás saliendo carísimo, no sé si nos compensa.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

  2. 2018/10/04 en 12:25

    No estoy de acuerdo: ¿y lo que nos has dado? Yo me he criado (perdóname el tú) con tus traducciones de Rimbaud, y si conozco a una señora llamada Sylvia Plath es exclusivamente gracias a ti (por cierto, hermosa presentación la que me hiciste en un tomito ya gastado, por releído, de la colección Hiperión). Por no decir que eso me llevó a obras tuyas donde no eras solo feliz intermediario, como los poemas de ‘Eres’ o los relatos de ‘La memoria de los peces’ (narraciones deliciosas con notas casi tan deliciosas).
    Estoy por decir que eres injusto, y que a los que amamos las palabras bien dichas –las tuyas o las que nos has hecho entender de los otros– nos has salido muy barato. Pero mucho, Ramón. Un abrazo.

  3. paconino
    2018/10/04 en 10:52

    Me parece muy loable tu sentimiento de culpa (o creo que más bien vergüenza) por sentirte una carga para la sociedad, pero como empecemos a medir todo únicamente por el dinero, mal vamos.

    • 2018/10/08 en 07:33

      Gracias por tu amabilidad, Félix. Qué curioso que hayas leído precisamente dos de mis libros menos conocidos. 🙂

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