Inicio > General > Autorrebaja femenina

Autorrebaja femenina

2018/06/27

Ayer tuve cita en Neumología del Hospital Universitario Puerta de Hierro de Madrid. Me recibió una mujer. Muy amable, como suelen todos los profesionales de la sanidad pública, con rarísimas excepciones. Me dio la mano y me dijo: «Yo me llamo Andrea». Me atendió detenidamente, sin dar la menor muestra de prisa en ningún momento, y al final me prescribió para el asma (sí: ahora resulta que tengo asma, no EPOC) un nuevo inhalador. Salí de la consulta sintiéndome mejor.

Con una pregunta en la cabeza, sin embargo: Si el especialista hubiera sido un hombre, ¿me habría dicho «me llamo Andrés, me llamo Federico, me llamo Dositeo»? No, seguro que no. Me habría dicho su nombre y apellido o, más probablemente, «soy el doctor Tal o Cual».

Llevo años observando esta a mi entender errónea tendencia de las mujeres a presentarse por el nombre de pila. Hablas con una ingeniera de alto nivel, le preguntas el nombre, para poder localizarla en próximas ocasiones, y te dice «María» (o como se llame, claro). En una asesoría fiscal que conozco, la única que no utiliza el apellido es la única mujer. Y así en casi todas partes. (Menos en la Universidad, me parece.)

Creo que esta tendencia transmite una autorrebaja que no viene a cuento, la verdad.

(Ya, ya, vale, de acuerdo: no debería ser así, pero es. En nuestras sociedades, quienes solo tienen nombre de pila son los empleados —por no decir servidores— de nivel inferior. Las secretarias, por ejemplo, NUNCA han tenido apellido. Me parece importante que se corrijan estos detalles.)

Anuncios
  1. Alberto Mrteh
    2018/07/30 en 13:47

    No estoy del todo de acuerdo con lo que dices, en mi entorno laboral nos presentamos por el nombre de pila si hay confianza o con nombre y apellido si la relación es distante o con un cliente, independientemente del género. Creo que tiene más que ver con la cercanía que con esa autorrebaja que mencionas, pero lo observaré a ver si cambio de opinión.
    Me gusta cómo observas a tu alrededor.
    Y es un placer leerte.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

  2. marisa
    2018/07/02 en 19:49

    A partir del tercer párrafo me sorprende lo que dices, porque me resulta inesperado en la línea de lo que sueles transmitir, no porque no sea una opinión extendida. Desde mi punto de vista, ese clasismo que parece ser inevitable “en nuestras sociedades”, es una lacra que, siguiendo la distinción que haces, forma parte del patriarcado; en ese sentido hay una parte del feminismo que pretende la igualdad con el otro género imitándolo, sin embargo para mí el feminismo es una reivindicación de un modelo diferente, que nos haga iguales en el único aspecto en el que deberíamos serlo todos. Supongo que suena utópico; te diré, por si no cabe ni la esperanza para ver que mejoran las cosas, que mi manera de buscar la libertad consiste en, más que lograr reconocimientos, evitar servidumbres; y no es poco. De todos modos también admito, con mucha decepción, que la mayoría, incluso gente que se dice de izquierdas, no respetan del mismo modo a alguien que se expresa sólo con su sensibilidad e inteligencia.
    Me alegra si te encuentras bien de salud. Un saludo,
    Marisa

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: