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Revoltijo descontrolado

2017/08/07

Ay, Albert, Albert, nunca logré escribirte el poema que me habría gustado escribirte.

Il n’y a qu’un problème philosophique vraiment sérieux : c’est le suicide. Juger que la vie vaut ou ne vaut pas la peine d’être vécue, c’est répondre à la question fondamentale de la philosophie.

No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio. Juzgar si vale o no vale la pena vivir la vida es responder a la cuestión fundamental de la filosofía.

Pero. Cuando ya has vivida la vida, como yo, el problema queda resuelto por la vía práctica: ha valido la pena, valdrá la pena mientras dura, si dura sin excesiva crueldad contra el cuerpo o la mente. O todo dio igual, que es la otra respuesta (muchos la dan).

Poema inédito de 2011:

TRASPASO CERO

Más allá del umbral no queda umbral
ni yo que lo traspase
ni un perrito esperándome a brincos
ni Lury al lado con su trenca marrón porque será en invierno
ni mi madre
ni mi padre
ni el ventanal de la bahía emborregada por el viento
ni los ojos que luego será los únicos ojos que me vean
ni las yemas de los dedos levemente doblados
ni las caricias en la carne
ni siquiera un cariño
ni siquiera la vida que hemos vivido inseparablemente

Más allá del umbral no queda umbral

[1 de diciembre de 2011]

Y sí, miren: este es el poema que no me salió en 1995, tal como NO me salió:

SI TUVIÉRAMOS PADRE

Se nos mueren los padres y nos crecen los hijos.
El 4 de enero de 1960, sin los 50 él, sin los 20 nosotros,
se nos mató el primero de los padres
en un paraje denominado Le Grand Frossard,
cerca de Montereau, lugar maldito;
su editor conducía el automóvil.

Era africano Albert Camus.

No le dio tiempo de enseñarme el modo generoso de sobrevivir al       destierro.
Me decía: «Somos de allí, cuidado, somos de allí:
»estamos de visita por los grandes salones
»de Europa,
»comprendemos, oh sí, la tragedia automática de los proletarios      industriales,
»nos consta la razón europea de Marx,
»pero la miseria y el sufrimiento y la injusticia que nosotros llevamos      viendo desde que nacimos
»son de milenios, de raíz,
»de religión, de raza,
»y no proceden de una perversa distribución de la riqueza,
»de ningún mecanismo que puedan reparar las vanguardias obreras      ocupando con la debida crueldad las casillas completas del poder,
»sino precisamente de la ausencia de todo mecanismo,
»de la refutación del cambio,
»de la estasis total de los fuertes aplicada a los débiles.»

[[[Qué lástima. Me habría gustado escribir este poema, pero evidentemente no sabía cómo.]]]

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