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NWTY–Algunas reseñas

2013/12/07

NWTY

Algunas reseñas

diariocrítico.com, octubre de 2013, Rosa Pereda

diariocritico.com

Lágrimas de cocodrilo: La gripe

· original

Buenaventura era una asignatura que yo tenía pendiente por esos desen­cuentros de la vida, y pienso aprobarla entera. A media gripe me llegó NWTY, 488 páginas de novela recién publicada por Alianza, y que es una curiosa puerta para entrar en el resto de las suyas. NWTY, «no working title yet -todavía sin título de trabajo» que aclara y traduce en la portada, para seguir «(pero que trata de cómo se ordena la vida/ es decir del desorden bellísimo/ de la memoria y el presente/ de Tánger la mágica/ de Tánger la vieja/ del largo y a veces gozoso destierro madrileño/ de la terrible Hispa­nia/ de tú, de nosotros, de yo/ de la santidad del sexo)». En la portada. Y efectivamente. Lo que no dice es que hay un juego de voces, porque son convocados los personajes de las novelas anteriores, en pie de igualdad con el propio Ramón Buenaventura, o con Angelika, su mujer; que uno de los personajes espera consciente su propia disolución a alzhéimer diagnosti­cado; que buena parte del esfuerzo narrativo está dirigido a guardar y hacer constar esos recuerdos que va a perder, así que el libro también es memo­rias ; que esa historia se cruza con apuntes críticos, comentarios del pre­sente cuando se escribe, entradas contradictorias como discusiones en vivo, y con una historia de amor incestuoso, un triángulo entre perverso y poé­tico, y que todo ello va de la ciudad de la que nunca se ha movido Buena­ventura, que es la Tánger primordial, la Tánger internacional y abierta, Tancha Alqadima, de la que hace un mapa perfecto Y que arranca en las redes sociales, y que la tipografía y la composición facilitan/dificultan la lectura, y que es un reto de cuando los escritores ponían por delante la creación propiamente literaria, y se la jugaban al género porque no tenían que halagar a las masas supuestamente lectoras ni a los gerentes de las editoriales. Pues eso: un placer. Muy raro, por cierto.

[…]

Copyright Rosa Pereda, octubre 2013


BABELIA, 2 de noviembre de 2013

­Sexo, amor y enciclopedia
NWTY
Ramón Buenaventura
Alianza, Madrid, 2013
487 páginas, 20 euros

por Juan Cruz

narrativa. Era imposible pensar que Ramón Buenaventura ( Tánger, 1940 ), el autor de El año que viene en Tánger, escribiera una novela con­vencional. Y aunque en efecto esta es una novela que parece a veces una rayuela y en otras ocasiones un ulises y a veces, incluso, un tres tristes ti­gres, Buenaventura ha construido aquí tantas, y tan buenas, tramas narrati­vas, que se diría que lo que ha escrito en NWTY ( No Working Title Yet quieren decir las iniciales ) son muchas novelas a la vez y todas, como si hubiera construido cajas que hasta el final no concuerdan. Por decirlo así : la totalidad de la aventura que propone se lee como si uno estuviera le­yendo verdaderamente una novela.

Él ha escrito con poder y con convicción, aunque a veces simule leja­nía, o cansancio o descreimiento, y el lector se deja mover desde el princi­pio por el acuerdo que él propone : no es una novela exactamente, sino que es un río, o un mar, o un estrecho, a veces atravesado por el cinismo y a veces, muchas veces, por una ternura de la que de todos modos él, resa­biado poeta, enciclopedista, traductor y editor, hombre que ha vivido en distintos oficios, quiere escapar como alma que lleva el diablo. Y, por cierto, alguna vez se pone en manos del diablo. De cierta manera, además, el diablo habita la novela, le confiere pasión, la pasión del sexo, precisa­mente. El diablo, o lo que aquí se llama diablo, habita en las casas y en las mentes, y retoza entre pasiones atrevidas en las que el lector encuentra símbolos que solo se pueden explicar adecuadamente si uno llega, y debe llegar, al fondo del libro, que está en sus capítulos finales.

Lo que Buenaventura ha hecho, con esos materiales, es una obra abierta y múltiple, aunque no se niega a sí mismo la posibilidad de ence­rrarla para que en algún momento parezca una sola historia, marcada por las lógicas de la novela, aunque a lo largo de ese título que todavía no es un título ( y eso es lo que explica el propio nombre del libro, NWTY, No un Título de Trabajo Todavía ) él haya hecho trizas el camino habitual de las novelas. Porque ha contado una historia de sexo, y a veces de sexo maldito o maldecido, también ha escrito ( y esto es lo fundamental del libro ) una novela de amor, a la vez que se ha empeñado en seguir fiel a la memoria ( como en El año que viene… ) para contar cómo le ha ido a su generación, la que partió de Tánger y vivió en España a la vez la potencia del cambio y el desencanto subsiguiente.

En este último tramo de sus obsesiones, Tánger, Madrid, Buenaven­tura muestra una memoria entre fotográfica y sentimental que se acerca a los esfuerzos que Cabrera Infante hizo por acercarse, desde la más absoluta lejanía, a la propia estructura urbana de La Habana que añoraba en Lon­dres. En este caso, Buenaventura traza su propia biografía desde la imposi­bilidad de desgajarse a sí mismo de Tánger y de lo que este significa como nido de pasiones, algunas de ellas extraviadas, que ya dispuso con pasión en la novela a que en este nuevo título le dedica referencia y homenaje ; Madrid sigue siendo un terreno de paso, su memoria es su ancla, y es el ancla de los personajes del libro.

Esta pasión por Tánger le hace parecer a él, en lo que de autobiográ­fico parece tener el libro, un extranjero en todas partes, y sobre todo en Madrid, donde la vida se hace en casas y en tugurios y no justamente en una tierra, o en una patria. Tánger fue esencialmente la extranjería de lo más misterioso y terrible del siglo XX ; él alimentó allí sus sueños y tam­bién sus pesadillas, y viajó con esos materiales hasta que los dispuso en la mesa que es este libro. Lo que se advierte es que, como dice Beckett que pasa con los isleños, jamás se fue de Tánger de veras, sigue allí, este libro es Tánger, quien lo toca allí se desplaza.

Y NWTY es también una especie de enciclopedia de los últimos cin­cuenta años. Desde la dictadura que aquí padecimos hasta la pavesa horri­ble en que se convirtieron las Torres Gemelas, pasando por la esperanza mitificada de Mayo del 68. En un periodo muy largo de esta peripecia el sexo es el instrumento que mueve a las almas. En un momento determinado del libro, sin embargo, ya se advierte que esa es solo una metáfora, muy placentera casi siempre, excitante ; pero, como ocurre en el sexo descrito por Henri Miller, en la raíz de lo que escribe Buenaventura lo que hay es la evidencia de las ruinas en las que tanto él como tantos habitantes de la es­peranza de los años sesenta no podemos vernos ahora sin desconsuelo.

Copyright Juan Cruz Ruiz, El País, Babelia, 2013


El Cultural, 25 de octubre de 2013

NWYT
Ramón Buenaventura
Alianza. Madrid, 2013. 487 páginas. 17’90 euros
Santos SANZ VILLANUEVA | Publicado el 25/10/2013 |

Un título tan inhabitual como NWTY llama mucho la atención. Al curioso que se sienta atraído por ese gancho le bastará con ojear el libro para con­firmar que no se trata de una obra convencional. A golpe de vista encon­trará usos tipográficos inusuales: la página dividida en columnas de varias anchuras, letras de tamaño normal al lado de otras minúsculas o bastante grandes, frases en negrita gruesa, grafía latina, árabe y hebrea, flechas y abundante ilustración fotográfica. Sobra con esas primeras impresiones para tener la certeza de que nos encontramos ante un texto emparentado con la creatividad y la irreverencia del vanguardismo clásico. El com­ponente lúdico de estas prácticas se corrobora en cuanto se avanza un poco en el contenido. Arranca la novela con la definición de los neologismos ‘deslicia’ y ‘deslicioso’: “Placer recíproco que ocasionan los órganos sexua­les al deslizarse juntos” y “capaz de causar deslicia, muy agradable o ameno”; luego comprobaremos la sobreabundancia ‘desliciosa’. Y a conti­nuación se hace referencia a varias obras cuyo autor es el mismo de N W T Y, Ramón Buenaventura (Tánger, 1940). Ya tenemos el otro eje funda­mental de la novela, el diálogo que ésta establece con esos libros seminales, en particular con El año pasado en Tánger, el relato de 1998 en que el mismo Buenaventura contaba con su propio nombre la historia de su amigo León Aulaga.

También ahora Aulaga está en la raíz de la anécdota. Víctima de al­zhéimer, recibe la visita de ‘Ramonchu’ y a partir de ahí se produce una espi­ral de evocaciones que se retrotraen hasta la postguerra en la ciudad marro­quí y se dilatan por España hasta hoy mismo. Los recuerdos de la pareja de amigos se trufan con varias narraciones que brotan y se arraciman dentro de la novela hasta formar un enrevesado bucle de historias, la más genérica de las cuales se aloja en un espacio virtual; un ‘embrollo’, como el mismo autor describe con ironía el argumento. No solo los relatos son múltiples. También las perspectivas. Buenaventura matiza o glosa las narraciones incrustadas, su voz principal también se ve contradicha, la verdad de los sucesos se cuestiona con frecuencia y un narrador colectivo (marcado con un ojo) pone orden (o siembra el caos) en esta N W T Y, siglas de No Working Title Yet, la novela que se cierra, en efecto, sin un título que la en­cierre.

La más destacada de las historias la protagonizan el trío incestuoso formado por un chico y una chica hermanos y por su tía, al que todavía se añade una amiga para formar una ‘cuádruple alianza’ de estajanovista acti­vidad erótica, tan detallada con sexo explícito y fisiologismo minucioso que deja chico al clásico Kamasutra. Esta peripecia, de inesperado final, se prolonga desde los años 50 hasta hoy día. De hecho, se trata de una no­vela histórica desmitificadora bajo cuya lente crítica se observan la socie­dad, la política, la religión y muchos hábitos colectivos. N W T Y es una reflexión con un diagnostico ácido de medio siglo largo de historia espa­ñola, aunque el humor o las ocurrencias graciosas sustituyen la lección por aires goliardescos.

No es este mi canon de novela, pero ni mucho menos desdeño tal pirotecnia mental y formal cuando está hecha con inteligencia, gracia y ánimo transgresor semejantes. Es una pena, sin embargo, el exceso cuanti­tativo del contenido: las anécdotas resultan reiterativas y sobran páginas redundantes.

Copyright Santos Sanz Villanueva,
El Mundo, El Cultural, 2013


EL SUR de Málaga, 1 de diciembre de 2013

Deslizamientos progresivos del placer
Ramón Buenaventura, NWTY, Alianza Editorial, págs. 487

Juan Francisco Ferré

Se publican libros extranjeros que hacen pensar en las grandes mutaciones sociales y culturales del presente y todo el mundo abre la boca en señal de asombro o admiración. Y quizá nadie se fije en cómo un escritor español, que ya había probado el vigor inventivo de su inteligencia en libros anterio­res, vuelve a la carga con todo su sofisticado instrumental para demostrar que los años transcurridos en silencio no fueron estériles y las novedades acaecidas en la tecnología y su repercusión sobre la vida y las relaciones humanas tampoco eran nimiedades.

Como todo se olvida, no es mala idea recordar que Ramón Buenaventura es autor de una de las grandes novelas españolas del siglo XX (El año que viene en Tánger, 1998), con la que esta deslumbrante novela comparte muchas cualidades y recursos. Buenaventura ha sabido enfocar motivos similares y planteamientos estéticos afines desde una libérrima novedad formal. Aquella fue una novela de los tiempos anteriores a la era digital y la universalización de internet, una novela impregnada de la precaria felicidad de los noventa, antes de que se derrumbaran tantos mitos políticos y cultu­rales y, como reconoce Buenaventura con melancolía, los amos del mundo impusieran la ley del más fuerte en todos los ámbitos.

Desde la irónica provisionalidad del título, esta novela en construcción as­pira a ser leída como recreación hilarante y jubilosa de unas vidas en curso, como apertura formal a las aperturas vitales del tiempo de sus personajes. Como lúcido observador del mundo, Buenaventura ha tomado nota de lo acontecido en las últimas décadas para reinventar la metaficción cervantina a la luz de las tecnologías que han abolido la distancia entre lo público y lo privado. La trama arranca con una trampa tendida al autor, en un simulacro web que replica una Tánger idealizada, por un ruidoso grupo de avatares liderado por León Aulaga, protagonista absoluto de su obra maestra. Todos los conjurados pretenden remover al autor de su pasividad y obligarlo a perpetrar una obra definitiva que los incluya y concluya a su vez los hilos narrativos que en sus otras novelas quedaron interrumpidos.

Un jocoso avatar de Buenaventura irá aventurándose poco a poco, si­guiendo los dictados amnésicos del enfermo Aulaga, en la reconstrucción de la jugosa historia de dos hermanos tangerinos, Rafael y Márgaret, y sus desvergonzadas vivencias entre Tánger y Madrid desde los años cincuenta hasta su abrupta clausura en mayo de 2013. Con esa premisa tan propia de Sterne y su innovador Tristram Shandy, Buenaventura transforma la in­sólita exigencia de sus personajes en excusa para jugar hasta el límite cli­mático con las posibilidades de la ficción, ilustrando su ambiguo maridaje con las redes sociales y recreando, con exuberancia picaresca y libertinaje carnal, la memoria histórica de un tiempo perdido y la leyenda erótica de toda una generación.

A su manera juguetona, mientras relata la gestación episódica de su novela, Buenaventura nos cuenta cómo la España democrática se forjó en la clan­destinidad de las camas y la promiscuidad de los cuerpos de algunas muje­res admirables, como Márgaret, heroína libertaria, y de quienes, como Ra­fael, aprendieron a orientar sus vidas y sus deseos en complicidad con ellas y con sus libidos liberadas de tabúes. Y así la lectura digresiva se vuelve tan deslizante y deliciosa como el sexo que lubrica su escritura. Como sa­bio provocador «cunilingüista», Buenaventura ha escrito una novela festiva donde los placeres de la vida y la literatura se enredan en un bucle gozoso. Un gran regalo político en tiempos tan deprimentes.

Copyright Juan Francisco Ferré,
El Sur de Málaga, diciembre de 2013

Pandora Magazine, noviembre 2013

NWTY, de Ramón Buenaventura

· by Beatriz Ibán Diezhandino

· original

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Título: NWTY
Autor: Ramón Buenaventura
Editorial: Alianza
Páginas: 488
ISBN: 978-84-206-7809-2
Precio: 20€

Puedes comprarlo aquí

Sinopsis: Todo empieza cuando RB, el narrador, recién alistado en una red social, recibe sorprendentes «solicitudes de amistad» de algunos de sus propios personajes literarios, invitándolo a utilizar el avatar que ellos —a las órdenes de León Aulaga, el protagonista principal de sus novelas ante­riores— le han creado en el territorio virtual de Tancha Alqadima 1.0 – Los juegos de la memoria. Allí le aguardan, no muy cariñosos, los demás personajes, exigiendo con ansia que vuelva a escribir, que los reviva a ellos y que cuente, como ejercicio y muestra de amor en las fronteras, la historia de Rafael y Márgaret y Araceli y Farasha y la Triple Alianza que luego fue Cuádruple.

El avatar del narrador, encerrado en su habitación natal tangerina, obedece y escribe: es su memoria adolescente del Tánger Internacional (amores y veranos y sexos para siempre), pero también su memoria del futuro ya casi vivido, de lo que habrá de suceder, de cómo se reconstruye un paraíso ha­bitable.

NWTY recupera la noción de novela en un siglo XXI que parece ne­garla: que el lector se asome a un abismo gozoso, a una deslicia de cuyo disfrute conviene quizá avergonzarse, porque la vergüenza aumenta al pla­cer en los seres libres.

Relato total de una época ilustrado por el sexo, NWTY no es una evo­cación nostálgica del pasado, sino su reinvención desde el presente co­rrupto y virtual que estamos viviendo. Y también la asechanza de la vejez, de la enfermedad; las «carcajadas del destino» que remueven toda certeza de los planes urdidos y deseados.

No es un libro al uso. Me explico. Tiene diálogos, descripciones de personajes, monólogo interior y todo lo que se os ocurra, es cierto. Pero la forma de plasmarlo en el libro es totalmente distinta. Acotaciones, notas explicativas en mitad del texto, frases en negrita, en tamaños más pequeños y más grandes. Imágenes que el autor nos deja para comprender mejor la narración, títulos en árabe… Todo un sinfín de originalidades que hacen que el lector esté más que atento a lo largo de su lectura.

Una historia que es fresca y está llena de vida (virtual y real), que habla de lo que somos tanto en las redes sociales como en nuestra vida dia­ria. Un mundo a medida que Ramón Buenaventura ha creado para el dis­frute de todos sus lectores, que no son pocos, y que harán de este libro un punto de inflexión entre la literatura al uso y la originalidad hecha papel.

Ramón Buenaventura (Tánger, 1940) es poeta, novelista y traductor literario. Ha trabajado en multinacionales americanas y en empresas edito­riales. Ha dado clase de inglés en la Universidad durante muchos años. Ha recibido los premios Miguel Labordeta de Poesía por Eres, el Villa de Ma­drid por su novela El año que viene en Tánger, el Fernando Quiñones por su novela El último negro, publicada en Alianza Literaria, y el Stendhal por su traducción de La sangre negra, de Louis Guilloux.

Copyright Beatriz Ibán Diezhandino, noviembre 2013


inmagazine.es, noviembre de 2013

inmagazine.es

‘Sin título’ pero con muchos calificativos posibles

· by Sara Niño Rodríguez

· original

RESEÑAS DE LIBROS

Suspitaña, exsicatos, acúspice, orgónica, serendipia, garompa, distó­pica. Todas ellas palabras no registradas o en desuso según el Diccio­nario de la Real Academia Española vigente en 2013. Y es que, NWTY (No Working Title Yet; «Sin título», en castellano), lo último de Ramón Buenaventura en Alianza Editorial, es un viaje al pasado desde un pre­sente corrupto, de liberación sexual y cambio social, aderezado por un vocabulario del español viejo, difícil de entender, pero muy enriquece­dor.

Rafael, Márgaret, Araceli y Farasha son los principales protagonistas a los que resucita Buenaventura de su libro El año que viene en Tán­ger. Tangerino de nacimiento, este escritor de dilatada trayectoria juega con el pasado tras un diálogo que mantiene en el presente con sus persona­jes, quienes le instan a resucitarlos, para mostrar su cara más controvertida.

Márgaret y Rafael, de la familia Pérez&Peres, viven con su tía Ara­celi en un pisito de la calle Juan Bravo. Experimentan el Madrid de los años 50 y 60 del siglo XX, cuando la liberación sexual aún no había asal­tado el pensamiento de la mayoría de españoles. Sin embargo, estos dos hermanos van adelantados en el tiempo y mantienen una relación muy es­pecial… la cual da lugar a encuentros de lo más calientes y de lenguaje descarado entre ellos.

A la fiesta se une su tía Araceli, y Farasha, a la que Rafael recuerda en la playa cuando ambos eran pequeños. Pasados los años, la chica ha cambiado mucho pero sigue atrayendo a Rafael, hasta el extremo de per­vertirla dentro de su círculo y lograr que pase a formar parte de la Triple Alianza, como Rafael, Araceli y Márgaret se hacen llamar.

Entre episodio y episodio, RB (Ramón Buenaventura) mantiene vivos diálogos con LA (León Aulaga), personaje de anteriores novelas su­yas, y que le ayuda a reconstruir el pasado en este presente desbocado.

Un lenguaje prodigioso premiado con los galardones más prestigio­sos

El poeta, escritor y traductor Ramón Buenaventura nació en Tan­ger hace ya más de 70 años. Nada más leer las primeras líneas de NWTY, al lector le impacta la amplitud verbal que emplea este hombre. Por ello (y también por alguna otra cosa), suponemos, Ramón ha sido premiado con el Miguel Labordeta de Poesía (por Eres), con el Villa de Madrid por El año que viene en Tánger, con el Fernando Quiñones por El Úl­timo negro y con el Stendhal por su traducción de La sangre negra.

Ahí es nada. Sin duda, una novela muy culta, con unos personajes muy atrevidos para su época pero que divierten y enseñan en este nuestro pre­sente.

Copyright Sara Niño Rodríguez, noviembre 2013

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