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Carta rogatoria

2013/10/06

NWTY logo

Ramón Buenaventura
Alianza Editorial, octubre de 2013
487 páginas, 20€

https://www.youtube.com/watch?v=pciPe46RDAw&feature=youtu.be
https://rbuenaventura.wordpress.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Ram%C3%B3n_Buenaventura

 

Pozuelo de Alarcón ( Madrid ), octubre de 2013

Queridos amigos posibles :

No sabe uno qué hacer.

A pesar de que me había prometido firmemente, tras la publicación de El último negro en 2005, no volver a incurrir en semejante quijotada, de pronto me dio por ahí y en los tres meses del verano pasado escribí otra novela.

La culpa la tienen un tal Steve Moore, que me devolvió de sopetón, con su libro The Novel : An Alternative History, la dignidad literaria perdida.

Pero ¿ por qué había perdido la dignidad literaria con El último negro, una novela que en realidad no fue un desastre de ventas y que tuvo su buena acogida crítica ? Había perdido la dignidad literaria porque la novela se publicó de puro milagro, gracias a la generosa intercesión de Mariano Antolín Rato y su sugerencia de que la presentara al premio Fernando Quiñones, cuando ya la habían descartado en todas partes. ( Se repitió, pues, lo ocurrido con El año que viene en Tánger, que fue rechazada por seis editoriales, en algunos casos con insultante desprecio, antes de que la publicase Debate y agotara tres ediciones, además de ganar el Premio Villa de Madrid a la mejor novela en lengua española publicada en 1998 ).

Este proceso me humilló profundamente.

Me hice la promesa de no volver a pasar por semejantes horcas caudinas, nunca más, por ningún motivo. Para qué.

Luego fueron desfilando los años y me fui entreteniendo con mis clases de la Facultad, con las traducciones, con el blog ( que me afirmó el contacto con muy buenos lectores ), con las charlas y las copas, con mi casa, con mis amigos… y en ningún momento eché de menos lo demás, es decir actividades pintorescas como escribir una novela para que a continuación le escupieran encima todos los editores de España, menos uno, que la publicaría un segundo antes de sonar el gong, con resultado dudoso, pero seguramente más bien discreto que enorme .

Hasta que The Novel me devolvió, ya digo, la dignidad literaria ; y no solo la dignidad literaria, sino más que eso : también el orgullo de escribir como he escrito y podía volver a escribir, fuera de las corrientes contractuales de la narrativa, sin miramiento de las reglas que obligan a respetar la voluntad del lector, no la del creador, como a mí me gusta y me divierte, como hicieron antes que yo decenas de escritores grandísimos y como seguirán haciendo, si no nos rendimos ahora del todo, otros que escriban en tiempos venideros.

NWTY, esta novela que ahora os propongo, escrita en tres meses, como descargando algo que llevaba casi dos lustros acumulándoseme dentro, es Literatura, es mester literario. Mirad que no digo si buena o mala Literatura, porque eso no lo sé, valórelo quien pueda. Es Literatura. No está escrita para los lectores predefinidos, sino para los que ella sepa crearse, los que la acepten y la quieran y la disfruten como es. Así de sencillo.

Y así de difícil, claro, porque esos lectores, para aceptar NWTY, tendrán que leerla, y para leerla tendrán que enterarse que se ha publicado y hacerse con un ejemplar, y para hacerse con un ejemplar tendrán que comprarlo, y para comprarlo tendrán que estar más o menos convencidos de que les vale la pena invertir los 20€ del precio.

Aquí entra la frase que abría esta carta : no sabe uno qué hacer.

Apenas hay presupuesto para promocionar un libro como este. Las editoriales no son instituciones benéficas ni pueden sus gestores correr el riesgo de perder dinero en defensa de libros que podrán ser muy interesantes en lo literario, pero que difícilmente darán un euro de beneficio. Muchos de vosotros me habéis preguntado cuándo y dónde va a presentarse NWTY, si iré a Málaga, si iré a Sevilla, si iré a Zaragoza, si iré a Oviedo, si iré-si iré-si iré. No. No habrá presentación ( a lo mejor una tacita de té o un vaso de vino en algún rincón de Madrid ), no iré a ninguna parte.

De hecho, yo creo que a estos libros que escribo no les vale la promoción, que solo pueden correr por ahí, entre sus lectores, si son ellos mismos quienes van dándose el aviso, quienes pasan la noticia a otros que también acepten el riesgo de leer algo peligroso, que puede resultar muy bueno o muy malo, pero que con toda seguridad ofrece a sus cómplices la plena libertad de valoración que se merecen.

Si, por lo que conocéis o sospecháis de mí, me consideráis merecedor de vuestra ayuda, si les contáis a vuestros semejantes que hay por las librerías una novela de un tío raro y viejo que no siempre engaña ni defrauda ni hace trampas, si me escribís lo que pensáis, si creáis el contacto vital entre nosotros a que todo escritor aspira…

Que podré hacer sino daros las gracias o un abrazo ( a los que estéis más cerca ).

Dicho queda

Ramón Buenaventura

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  1. lamparone
    2013/10/08 en 10:55

    Ups, salió como lamparone el comentario… un grafitero de segundas que me habita … Remedando a uno de los grandes personajes televisivos…he de confesar a la francesa manera que It is I, ramoon!

  2. lamparone
    2013/10/08 en 10:40

    Hola de nuevo.

    Quería darle las gracias por su sinceridad. Mientras leía su carta abierta a sus posibles lectores me dejaba llevar por ese gustito en el cuerpo que para mí siempre supone la suerte de haber sido nacido en este siglo. A pesar de todos los horrores conocidos y de ser el siglo de la muerte y la destrucción, se me inclina a favor siempre la balanza fundamentalmente quizás porque otras opciones no las había barajables, y porque aunque lo odie, en sus principios más básicos, me alegro de tener un dentista cerca, y ya puestos… una prensa con noticias al instante de lo que esté faciendo el hijoputa que dirige los designios chinos, y entrando en lo del ludus… un escritor preferido que me pueda proporcionar esta inmediatez y cercanía como la que usted nos ha proporcionado tal que asín, con unos cuantos clic clics y un ultimo botón de “publíquese en mi cuaderno de bitácora, right now”…

    Sí, mientras leía su carta pensaba en Kafka. En cómo hubiese gestionado aquel timicus máximus su recelo semiautista en estos instantes de eyacupifias que no son nada si no son inmediatas… ¿Llevaría acaso un blog con sus diarios? ¿Electrocutaría literalmente a sus novias a base de un subidón de tensión con un exceso nunca conocido de correo electrónico? ¿Llegaría a escribir una carta pública a sus anónimos lectores diciendoles: “guten morgen, solo era para avisarles que he escrito una historia de un escarabajito un poco repulsivo, pero bien vivo y a conciencia, por si quieren ustedes incursionar en algún tipo de entomología discursiva…Por cierto, daddy, me cago en todos tus muertos etc etc? Qui sait… Siglo veinte, suprema y divina cambalachería.

    Como remite express se me ocurre decirle algo que usted ya sabe… Aquí por la follas cartagonobas no va a tener mejor difusor para su nuevo hijo, en dentro de mis escuálidas posibilidades de public relation de tercera categoría, of course.

    Y al hilo del pabilo de que pueda no haber más cera que la que arde… anoto lo muy contento que estoy siempre de mi infinita ignorancia lectora que me permite por, ejemplo, a estas horas (mangas verdes) darme un goce tremendo con la lectura extemporanea de La Lozana Andaluza… Libro del que estoy convencido que la obra de Don Ramón Buenaventura, quinientos años después, hace gloria y alabanza, por no decir que trae causa.

    Siguiendo con las tesis de Steven Moore, y tornando en positivo el refranero, resulta gozoso comprobar que de aquellos polvos maravillosos de creatividad, estos lodos refrescantes de libérrima fantasía, dicho sea sin el permiso del tio Walt. Comprobar cómo, en aquel ejercicio de literatura hecha solo pensando en la voluntad creadora del escritor, estaba ya el mismo espíritu de aventura y de ensanchar los límites que podemos gozarnos hoy en novelas como NWTY, que a mi me gusta llamar cariñosamente Deslicia,

    Cómo allí ya había autores endentro de libros parlamentando con sus personajes, cómo allí ya había voluntad de inventar decires sin pensar si tendrían prestigio, como allí ya se escuchaba el latido de un ser humano pasándoselo pipa creando de la nada un algo… O mejor decir, dando el todo por el todo de la vida, poniéndole acentos a lo que ésta, dedicada a ser ese sunami que nos lleva, no puede ni saber que los tenía. Torrente hapaxionante de lengua enriquecida, la tal Nuty, me pongo de pié para aplaudir solemne a estos cachondos y delicados señores de las letras hechas logros.

    En estos tiempos twiteros de hiperbraquilogía suprema, cuando la juventud levanta “adokines para ensuciar la himaginativa plalla” en la que cada grano fue sumando, quizás hasta hoy, retroceso clarísimo en la idea krausiana de que semos sobre todo lengua… agradezco muchísimo que haya adustos quijanos como usted, amigo Don Ramón, “perdiendo el tiempo” en embellecer aun más el vuelo hermoso de las farashas, que podríamos disfrutar sin palabras, claro, pero que, a mi parecer, vuelan más lindas si se les añaden alas hechas de palabras.

    Echándole la culpa de esta poiesis discursiva con la que me he desayunado esta mañana al Delicado maestro Don Fernando, me despido igualmente a la epístola manera e dios guarde a usted muchos años y etc etc

    Atentamente, su lector numero tal

    ramoon

    PD.- Hablando stricto sensu de economía, por fin un libro que no te deja la sensación de haber sido timado tras desprenderse uno de los 20 euros, precio carísimo cuando lo que te dan es un gato con orejas de liebre.

    Por cierto, el electronic book de NWTY tendrá imagino andando el tiemp su momento no? ¿Tal vez con bonus tracks? Por pedir que no quede, es labor esta de hambrientos. 😉

    • 2013/10/08 en 16:12

      Ramoon, ¿puedo poner este texto como entrada ajena en el blog?

      • ramoon
        2013/10/08 en 20:46

        Si me permite usted presumir de ello, entonces, a más a más, le agradezco los honores…

        Addenda: agotados por mí y por un hombre que se presentó diciendo que “fue compañero suyo” (¿aquí en Huelva? Cosas más raras se han visto) los dos únicos ejemplares llegados a una de las dos librerías que hay en la city (la de El Corte Inglés no cuenta, eso es un dispensorio de bragas: ¿pues no que voy el otro día buscando la poesía completa de Emily Dickinson y me suelta el notas del braguerío que no les queda nada de ese autor? Y mira que se lo expliqué bien clarito: dick, de polla en inglés, como el padre que te dio las luces)

        En la otra librería, Librería Beta, también muy bragosa (con gran expositor ad hoc para Don Vargas Llosa y su penúltimo pestiño) de Ramón Buenaventura no sabían nada. Ni junto a los libros de Escrivá de Balaguer hallaron al tal santo.

        Palante como los de Alicante, que dice el tantas veces surrealista refranero (contra el tal hice mi otro desembolso: Leon Bloy “Exégesis de los lugares comunes”. Tiene buena pinta)

        Discúlpeme la verborrea, sigo sin saber contestar a nada por escrito con un simple sí, y eso que en lo que fuese que fuese mi vida oral, rayo con el autismo. Quizás por eso

        Un saludo y gracias.

        • 2013/10/08 en 22:51

          Pues qué bien (lo de las librerías, digo). Pero es cierto que no cabe esperar milagros de distribución. Gracias por el esfuerzo.

  3. 2013/10/06 en 15:48

    Estoy con ella. Llevo aún pocas páginas. Creí que no podrías superar “El año que viene …” pero me parece que sí. Comienzo a comprender que de la memoria se pueda hacer vida palpitante, y actual, más acá, incluso, de la literatura, y que encima valga para ofrecerlo a la manera de una crónica no escasa de poesía (en el mejor sentido de la palabra).
    Aún con muy pocas páginas leídas (compré ayer la novela y la he empezado hace apenas dos horas), enhorabuena, Ramón. Lo digo con antelación; como cuando ves que va a tirar un penalty uno de esos que nunca lo fallan.
    JL

    • 2013/10/06 en 16:20

      Hombre, tendré que alegrarme no de ser el portero. 🙂 Ya veremos, ya veremos. El libro es largo y tordanizo.

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