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Sergio de la Pava

2013/08/12

Emprendí la lectura de Naked Singularities —la novela de Sergio de la Pava que hoy notifica EL PAÍS— hará cosa de un mes. Es un libro autoeditado ya en 2008 y no recuerdo cómo supe de su existencia, ni puedo valorar por qué lo compré ( vía Amazon, claro ). Son muchísimas páginas de aventura literaria muy rica y placentera, pero ardua ; aún no he terminado con su lectura, puede que nos queden dos o tres semanas de convivencia aún.

CTFL ct-prj-0603-naked singularity_Harkin_04.JPGEs —ya estoy casi convencido— una de esas escasísimas novelas contemporáneas que le levantan a uno la moral literaria, pero volveré sobre ella cuando la termine. En España, al parecer, va a publicarla la Editorial Pálido Fuego. Ánimo.

[No voy a entremeterme en el trabajo del traductor, pero tampoco resisto la tentación de apuntar que estos textos escritos por latinos o hispanos en inglés quizá pierdan sabor y autenticidad si se traducen a un español que no sea el que hablan los latinos o hispanos en Estados Unidos, o más concretamente en Nueva York… Sí, ya sé : si estos escritores recurren al inglés, puede que lo hagan porque es la lengua que mejor conocen, la lengua en que se han formado y han hecho sus estudios. O, dicho de otro modo : puede que su español no esté a la altura de su obra.

Labor del traductor sería, quizá, poner el español neojerseyano de De la Pava a la altura de su obra, sin por ello convertirlo en español de ningún otro sitio.

Solo sería posible con la colaboración del autor o de alguien muy allegado a él, supongo.]

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  1. 2013/08/12 en 14:49

    Coño, Ramón; que si de la cojera se trata, no pocos incluso alquilaríamos un palanquín para llevarte por ahí como un principón.
    JL

    • 2013/08/24 en 08:44

      Creo que llegaron a ser ocho los sanitarios que hicieron falta para bajarme del suelo del dormitorio hasta la ambulancia, el lunes pasado. Sin palanquín, desde luego.

      • 2013/08/28 en 11:57

        Ya lo siento, Ramón, no había imaginado que la cosa estaba en ese punto.
        Suerte, y confía en la farmacopea, de verdad. Hay remedios potentes; es cosa de dar con un médico que no sea tan gilipollas como un traumatólogo que me tocó en Urgencias, en la Jiménez Díaz, hace no mucho, uno de estos chicos calvitos que hay ahora, el cual, presentándome allí con una tendinitis rotuliana que me hice jugando al fútbol, muy dolorosa, se negaba a infiltrarme corticoides bajo pretextos estúpidos. Me tuve que poner en plan realmente desagradable, e hice valer mi -inútil- licenciatura en Medicina y Cirugía, para que el tipo finalmente aceptara, “bajo su responsabilidad”, me dijo. Una semana después volví a jugar al fútbol como si nada.
        No te recomiendo los masajes, salvo si son tailandeses, claro, ni cosas de esas que publicitan las echadoras de cartas y otras mancias. Farmacopea pura, dura y muy lenitiva, sin más.
        Abrazos,
        JL

  2. 2013/08/12 en 14:46

    Sí, Ramón. La prueba de lo que dices está en las traducciones al castellano que se han hecho de escritores chicanos que escriben en calo (no caló, como puso alguien en El País, una vez, que eso es otra cosa).
    Difícil cuestión, en cualquier caso, traducir eso. Pero, acaso porque lo viví de adolescente, el espanglish tendría que ser ya de una vez por todas una lengua literaria en sí misma. Como lo es el calo (que hasta tiene cátedra en Alburquerque, USA, donde, por cierto, me lo pasé cierta vez de reputísima madre, qué fiestas, carajo, qué alumnas, My God!, mejores aún que las de Athens, en Atlanta).
    Sí, Liu: yo también estoy ya hasta los mismísimos de esos chicos latinochés remilgadísimos, peinadísimos y cursilísimos cual perdiz con ligas, que tanto nos promocionan por aquí. Nada que ver, realmente, con esta otra literatura de la que hablamos.
    Abrazos, queridos.
    JL

    • 2013/08/24 en 08:46

      El otro día cenó en casa Susana Rivera, la viudad de Ángel González, a quien quizá conocieses en Alburquerque.

      • 2013/08/28 en 11:44

        No, él ya no ejercía allí entonces. A Ángel González lo conocí en Madrid hacia finales de la década del 80.
        JL

  3. ramoon
    2013/08/12 en 13:42

    Mil gracias por el aviso… Gusto mucho de este tipo de informaciones altruistas de las que siempre estoy tan alejado por mi absoluto desinterés por interesarme…

    Recuerdo al hilo de la misma un gran artículo de José Luis Moreno-Ruiz en el extinto diario El Independiente, allá por los noventa, titulado Palabra de chicano, donde dio buena cuenta de eso que llaman la literatura chicana en Usalandia ya por aquel entonces en clarísima expansión y con unas señas de identidad de las que gustan los profesores de literatura para poder emparejar lo que en principio parece imparejable, y así dar buena cuenta de la creatividad literaria por lotes generacionales o nacionales, ya que, tomados de uno en uno, la idiosincrasia de cada cual conduce a la puritita acracia pedagógica, lo cual es pecado de graves repercusiones políticas.

    Quedo pues atento a Don Sergio de la Pava, como atento estoy a la salida del horno San Buenaventura del esperado hit: NWTY… ya con las primeras hojas lanzándose al vacío del otoño cual loquitas suicidas (que el otoño sea para mi un lugar vacío trae causa de lo lleno que me parece siempre el verano)

    Saludos desde la beach

    • 2013/08/12 en 13:51

      Ya falta menos, Ramoon… Aunque ha pasado tanto tiempo desde la puesta a punto definitiva del texto que la cosa empieza a aburrirme, la verdad.
      Está, encima, el problema de la promoción: ¿cómo hace un cojo casi inmóvil para promocionar una novela?
      En fin.
      Aprovecha la playa y disfruta de lo disfrutable.

  4. Liu
    2013/08/12 en 13:28

    me ha encantado el cinismo de la periodista, al escribir que el escritor no procede de ninguna universidad ni de publicaciones en revistas o cursos de posgrado, cuando llevan varios años ensalzando a todos los latinoamericanos que se publican aquí justamente con ese perfil: el de chicos bien que exploran el lado oscuro y salvaje para contárselo a otros chicos que pagan miles de dólares en universidades… (Paz Soldán, etc., etc)
    Suena apetitoso el libro, sí.

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