Inicio > General > Colaboraciones. Eugenio Sánchez Bravo 01

Colaboraciones. Eugenio Sánchez Bravo 01

2012/07/06

clip_image002

Postmodernidad y política

El escepticismo político del filósofo francés Jean Baudrillard permanece idéntico a lo largo de los cinco volúmenes de sus diarios. Estos, que llevan por título Cool Memories, abarcan desde el año 1980 hasta 2004.

En primer lugar, resumiré el sentido de algunos de sus aforismos más provocadores. A continuación, los pondré a prueba, confrontándolos con la hecatombe política y económica en que estamos inmersos.

Para contextualizar el pensamiento de Baudrillard  es conveniente tener en cuenta que, al igual que Nietzsche, se mueve con extrema  facilidad en el campo de la ironía, la seducción y la provocación, esquivando permanentemente el terreno del sistema, la argumentación y la verdad. Veamos algunas de sus sentencias:

1. No tiene sentido quejarse de la corrupción política, por el mismo motivo que es absurdo suponer pureza y virtud en el inconsciente humano. A su naturaleza pertenecen la duplicidad, la mentira, la crueldad y el resentimiento. That is how it is, end of story.

2. El poder político existe porque no queremos tener nada que ver con él. Es un objeto fecal, nos produce repulsión. Sí nos gusta el poder, la fuerza, pero no a ese precio. Los políticos, de los que tanto nos quejamos, tocan aquello que para nosotros es tabú.

3. La extrema derecha, Le Pen y asociados, no va a desaparecer del escenario político. Pero no es ese el verdadero problema de nuestras democracias. El resurgimiento neonazi es puro decorado kitsch. Es nada. Es telebasura. El problema real es que ese vacío infecta a todos los demás partidos políticos, que no representan ya a nadie. La clase política, a izquierda y derecha, está incapacitada para refundar la democracia. We must go to the very end of politics, even in its most regrettable consequences for ‘the social order’.

4. El problema de los gobiernos hoy día es que no se les pide gobernar, sino mantener el espejismo del poder, y esto requiere un talento especial para la simulación.

5. Los defensores de la democracia se sentirían traicionados si supiesen que el mismo pueblo que clama por la igualdad, la libertad y el Estado del Bienestar, en el fondo vendería su alma por algo de fama, riqueza y poder. Una prueba: enciendan el televisor.

La crítica más frecuente al planteamiento de Baudrillard viene desde la izquierda: es mera ideología al servicio del capital. La renuncia de los ciudadanos a la política beneficia a la clase dominante. El escepticismo de Baudrillard es el soporte filosófico de esta maniobra desmovilizadora. Sus teorías sobre la desaparición del valor de uso y el capital que orbita alimentándose de sí mismo estaban muy bien en la etapa de las burbujas pero hoy día resulta obsceno pronunciarse en esos términos.

Ojalá fuese así de fácil desmantelar el pensamiento del autor de Cool Memories. Si hubiese errado hasta ese punto, el Estado del Bienestar no estaría herido de muerte.

Supongamos por un momento que sus sentencias y flechas contienen algo de verdad, además de ironía y seducción. ¿Resultan útiles para diagnosticar las razones de la quiebra de las democracias occidentales en manos de los mercados? En mi opinión, sin ninguna duda. En el documental The Reality of the Virtual (2003) el filósofo esloveno Slavoj Žižek, portavoz de una nueva izquierda más radical, insiste en el mismo diagnóstico: nadie cree ya en la democracia pero entre todos mantenemos vivo el espejismo para evitar la catástrofe. Solución:  We must go to the very end of politics…

Eugenio Sánchez Bravo
auladefilosofia.net

Anuncios
  1. Fernando del Valle
    2012/07/07 en 15:39

    Esas “personas interpuestas” son necesarias porque las decisiones políticas que se pueden discutir adecuadamente a nivel popular son muy básicas. Para cualquier asunto medianamente complejo (¿todos?) hay que estudiar y comprender las implicaciones, y eso exige una especialización. Si se vota desinformado (que es lo que sucede a nivel colectivo en cualquier votación democrática) la votación no sirve de nada, porque no se elige lo mejor, sino lo mejor publicitado, que son cosas distintas. La democracia se convierte en una herramienta para que los poderosos, que son quienes tienen el dinero para comprar la publicidad, justifiquen su dictadura, con la diferencia de que además consiguen camuflarla, a diferencia de otras épocas donde era evidente.
    Lo único bueno que tiene la democracia es que obliga a cambiar los gobernantes cada cierto tiempo, pero si se idea un sistema político que mantenga eso, creo que casi cualquier cosa que se nos ocurra dará mejores resultados.

    • 2012/07/07 en 23:24

      Hola Fernando, el problema que planteas arranca de La República de Platón. El personaje de Sócrates lo explicaba utilizando la metáfora de un barco. ¿A quién deben corresponder las decisiones sobre la navegación? La respuesta evidente es al que posee el conocimiento adecuado, al capitán. No vamos a permitir que el pasaje participe en una toma de decisiones que requiere un conocimiento del que carece.

      A mi entender, hay una trampa cuando se extrapola esa forma de argumentar a la política. ¿Existe una ciencia de la política? Si respondemos positivamente a esta pregunta nos alejamos de la democracia. Le pasó a Platón y a los totalitarismos de izquierdas y derechas. Creo que tienes razón en que hoy día nuestras democracias están mediatizadas por intermediarios, tecnócratas o expertos, que también la devalúan. Más de lo que piensa la mayoría, en mi opinión.

      Ante esta situación está la propuesta de Habermas: perseguir sin descanso una situación ideal de habla donde la política sea un diálogo entre iguales en igualdad de condiciones y donde triunfe el mejor argumento. Y también el modo de pensar de Baudrillard: la democracia es un mito como tantos otros que la humanidad ha inventado. A la mayoría silenciosa no le interesa la politica. Por eso los profesionales de la estadística se empeñan en sondearla continuamente, por miedo a que desaparezca. El poder es un efecto óptico. La posición de Baudrillard se parece bastante a la del personaje de “La Araña” en Juegos y Tronos, una teleserie que ofrece un gran abanico de ideas sobre el tema.

      En mi opinión, seguimos haciendo política con ideas del s. XIX que se han convertido en un deslucido decorado de cartón piedra. Estoy a la espera y, sobre todo, mirando más allá de la esfera política de la que ya no cabe esperar nada.

      Saludos.

  2. 2012/07/06 en 16:15

    Hola Rafael,

    es posible que la solución a los problemas de la democracia tengan que ver con “más democracia” como dices en el primer párrafo. Del mismo modo que la solución a los problemas medioambientales causados por la ciencia tendrán que ser resueltos por “más ciencia”. Es cierto que UPyD o el 15M han renovado el panorama político.

    Sin embargo, la opinión de Baudrillard al respecto es que la cura para nuestra vida política ha de venir de una esfera externa a la política, no importa las consecuencias que ello implique para el orden social. Pero ¿a qué se refiere exactamente Baudrillard con “una esfera externa a la política”? Ante esta pregunta su pensamiento se desvanece como el gato de Cheshire, dejando una sonrisa irónica, o cae en el más profundo nihilismo, confiándose a una especie de “diluvio universal”. Me viene a la mente el Ensayo sobre la lucidez de Saramago. Una abstención masiva. La política absorbida por el agujero negro de “lo social”. Esta hipótesis iría bien con el Baudrillard de Simulacra and Simulation.

    En cuanto a la preocupación por las generaciones futuras creo que no será posible dentro de un sistema que lo reduce todo a mercancía, a valor de cambio. Nos preocuparemos por el futuro cuando preocuparse por él signifique beneficio o rentabilidad. ¿Es posible salir del orden capitalista? Vuelvo a Baudrillard: no, es nuestro destino. Ayer leía la definición de flexibilización cuantitativa o “Quantitative easing”: In the main it means creating electronic money to buy in their own government bonds from the market.. Coincide con la descripción que hacía Baudrillard de la evolución del capital. El capitalismo desplazó el valor de uso por el valor de cambio. Las sociedades actuales ven como el valor de cambio se desvanece en el aire.

    Por otro lado, también podemos decir que se fabrica más dinero a costa de los pensionistas, del salario mínimo, del sueldo de los funcionarios… que, a fin de cuentas, el trabajo sigue siendo la sustancia del valor.

    Un saludo.

  3. rafael
    2012/07/06 en 12:48

    D. Eugenio.
    Un par de cosas que pienso están relacionadas con su texto. Hoy me ha venido esto a la cabeza:
    “si no fuera por la existencia de un nuevo partido político como UPyD, hoy no habría imputados ante la justicia por el caso Bankia. O sea, ha hecho falta que exista ese nuevo partido político, que los españoles comprendamos la importancia de añadir pluralidad política, de NO votar siempre a los mismos, de que de haber dependido de la voluntad de PP-PSOE-IU no habría imputados ante la justicia…en fin, de que seamos todos los españoles más ciudadanos, más demócratas, y pongamos en el Parlamento a gente que también lo sea y no siempre a la “troika” española PP-PSOE-IU acompañada de los “nacionalistos” de siempre, cuyas cloacas están ahogando este país”.
    ¿Está entonces tan herida de muerte nuestra democracia? ¿O tal vez es que en realidad no la hemos ejercido hasta ahora?

    Lo segundo. A partir de este otro texto y los comentarios al mismo: http://politikon.es/2012/07/05/por-que-queremos-tecnocratas/
    Las democracias tienen muchos fallos. Uno de ellos, importante en mi opinión, es que la ejercemos por personas interpuestas que están planteando constantemente problemas intergeneracionales, pues para ellos no existe el largo plazo. Su plazo es “hasta las próximas elecciones”, luego cuando una generación demanda hoy consumir más recursos (públicos) y el que venga “mañana” que se apañe como pueda, ¿qué político le dice “no, oigan ustedes, que debemos pensar en las generaciones futuras”?.

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: