Inicio > General > Colaboraciones. Rafael M. 03

Colaboraciones. Rafael M. 03

2012/06/09

YO, NOSOTROS

Rafael M.

Me gusta mucho este episodio de la vida de Muhammad Ali:

http://www.youtube.com/watch?v=JXQ_IjzWN7A .

Textos de colaboradores invitadosUn listillo de Harvard, tal vez pensando que delante tenía a un simple negro grandote con el cerebro machacado de recibir golpes, le pidió un poema. Sorprendiendo a todos como cuando noqueó a George Foreman en el histórico combate en Zaire,  Ali les dijo me, we,  «yo, nosotros». De acuerdo, puede que como poema se quede un poco corto, pero en aquel contexto histórico contenía un gran significado. Pienso que ahora, en el actual, también lo tiene.
     Como europeos del sur, como españoles, estamos como Ali en aquel combate en Zaire, a punto de besar la lona. Pero todavía podemos reaccionar y cambiar el resultado, mientras los golpes siguen lloviendo.
     Derechazo. En general encajamos en este perfil: mas bien bobos, poco espíritu crítico, conformistas e individualistas. ¿Piernas de trapo?
     Uno, dos, tres, jab de izquierda. Llegamos a creer que éramos ricos por habitar una casa gracias a un préstamo a muchos años vista a tipo variable, pues esa casa no dejaría nunca de ganar de valor. Creímos que el mercado bursátil era para «avezados» inversores como nosotros, contratamos acciones, fondos de inversión, depósitos indexados o estructurados, etc. Creímos también que los mismos a los que votamos durante 30 años, esos que nos han traído hasta aquí, tenían una varita mágica que, finalmente, ha resultado ser un garrote sin magisterio. ¿Duele la sien, la mandíbula arde? Suena la campana.
     En el rincón el entrenador nos habla. Con la mano en el corazón, ¿creemos que podemos ganar este combate solos? Hemos creído (porque nuestra cultura así nos lo ha impuesto) que solitos, uno a uno, podríamos salir adelante y progresar. Con título académico o sin él, estudiando y trabajando duro, obedeciendo acríticamente a la cultura del individualismo, éramos una de las millones de manos invisibles a las que buscando su individual interés el sistema proveería con un salario digno, un hogar y jubilación tranquila: nuestro individual trocito de pastel.
     Suena la campana. Gancho al hígado. A estas alturas de la película deberíamos habernos dado cuenta de que nuestra cultura individualista es claramente insuficiente. Llueven los golpes. Nos encontramos en alguna de estas situaciones: en paro y pocas perspectivas de encontrar empleo; contrato de empleo precario o temporal; congelado o bajado el salario; los jefes cada día presionan más mientras idean maneras de competir en costes con Marruecos, Rumanía, India, China o Bangladesh; suben los impuestos; aumenta la edad de jubilación, etc.
     Sabemos que no tenemos asegurada la jubilación (una con la que podamos al menos comer, me refiero), que el dinero ahorrado durante nuestra vida laboral dará para sobrevivir unos pocos meses, quizá un año. Todo parece indicar que el sistema ya no necesita nuestra mano invisible, ya no hay un trocito de pastel con nuestro nombre. Cuando estemos levantando algo la cabeza, vendrá la próxima crisis, pues son recurrentes y cada vez más frecuentes.

 http://www.guardian.co.uk/business/2001/jul/10/globalrecession (fíjese en la fecha en la que este artículo fue escrito).

Hay que cambiar la estrategia, hay que pasar del yo al nosotros, de la inteligencia individual a la inteligencia colectiva. ¿Sabe qué le digo? Que la Red es un ejemplo. Millones de nodos produciendo y transmitiendo mensajes para elevar el grado de interconexión, de conocimiento general, al mismo tiempo que se hace más fuerte contra los ataques a los nodos individualmente. Necesitaremos crear nuevas formas de ejercer el gobierno y elegir a las personas adecuadas que entiendan el cambio. Colaborar, cooperar, coordinar, transparencia, participación activa, consulta, eficiencia, tendrán que pasar a formar parte de nuestro vocabulario para poder subsistir.
     Ejemplos. Para mí no es coincidencia que sea en el País Vasco, donde más enraizada está la cultura de la cooperativa, el lugar de España con menor tasa de paro. Para mí no es coincidencia que sean los países escandinavos y su estado del bienestar, fuerte desarrollo institucional con gobiernos transparentes, bajísima corrupción, fuerte inversión en investigación y altos impuestos que se devuelven a toda la población con educación, protección a la familia, salud gratuita de alta calidad y subsidios a la vivienda para los ciudadanos de menores ingreso (http://jesusgonzalezfonseca.blogspot.com.es/2011/03/el-modelo-escandinavo-de-bienestar.html ) donde mejor están capeando la crisis. Tampoco es coincidencia la iniciativa que ha recaudado dinero para la querella contra el expresidente de Bankia ni tampoco la movilización, todavía pequeña, contra una conocida marca de ropa por despedir a una mujer embarazada. Personalmente echo de menos un Michael Moore español que con sus films, conciencie a la gente de que debe unirse para destrozar la imagen de esas empresas que no respetan los mínimos sociales. De esta manera, las empresas que sí los respetan serían premiadas al recibir las ganancias en imagen y ventas que antes tenía ese competidor que no respeta las reglas del juego, incentivando por tanto las conductas éticas por parte de las empresas. Un ejemplo de que podemos hacer el paso del yo al nosotros dentro de este sistema y conseguir que se respeten los mínimos acordados.
     Dejemos de creer que solitos, uno a uno, podremos salir adelante, es mentira. No añadamos al perfil anterior esa virtud tan de nuestros políticos que es la contumacia, dejemos de persistir en el error.
     ¿Desorientado?  Puede empezar por ir a esta web, www.creacionsocial.es y participar en los proyectos que propone. Un libro: Las culturas fracasadas. El talento y la estupidez de las sociedades, de José Antonio Marina.

Anuncios
A %d blogueros les gusta esto: