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Ascos

2012/03/22

No sé si los políticos o sus asesores tienen bien analizado el fenómeno. Yo lo detecto, abundantemente, entre las personas que trato. Llega un hastiado momento en que la aparición de determinados señores o ASCO-Logo1señoras en la tele nos produce asco físico, náuseas, la reacción incontrolable de no mirar o de cambiar el canal tan rápidamente como resulte posible. Lo que ocurre no depende por completo de la antipatía que le tengamos al individuo o individua en cuestión. Esperanza Aguirre, por ejemplo, es una persona de mi más elevada detestación y, sin embargo, la visión de sus zangoloteos en pantalla no me provoca tanta basca. Tampoco la de Urdangarín,  sinvergüenza supremo. Ni la del aspirante al trono, Felipe de Borbón, por más que su cuerpo de cabo gastador implique la prolongación de algo tan contrario a mis apetencias como la monarquía. Ni siquiera la de Zapatero, el hombre que chafó la izquierda en España, ni la de Rajoy Terminator, con su pelo teñido y sus ash, esh, ish, osh, ush  y su beatitud neocón. Me nausean, en cambio (van por el orden en que me vienen a la cabeza, así, sin más): Leire Pajín, Cospedal, Aznar, su señora, Sebastián el bombillero, Rouco, Benito XVI, Merkel, Mohammed VI, la Fátima nueva, Camps, su ayuda de cámara (como se llamase, que no me acuerdo), la alcaldesa de Valencia (como se llame, que tampoco me acuerdo: la que va colgada de unas hombreras enormes), el tipo de las gafas negras que se ha hecho una estatua delante de un aeropuerto vacío, Tomás Gómez —el jacarandoso inútil—, qué se yo. Unos cuantos. Recientemente ha ascendido al número 1 de mi elenco de catalizadores de rechazo visual el señor ministro de Educación Ignacio Wert. Es verle la sonrisita y criárseme un sarpullido. El otro, el de Justicia, tampoco es mal candidato, con sus cejas de talibán.

Ya digo que, según observo —según me comentan—, este fenómeno se halla bastante extendido entre la población española; y, francamente, me parecería una imprudencia temeraria que los políticos no estuvieran estudiándolo a fondo, para averiguar qué medidas propagandísticas pueden tomar al respecto. Aunque comprendo, por otra parte, que muchos de los detestados están ahí para eso, para fastidiar al contrario, para enconarle la humillación, para mortificarlo en la derrota. Estoy totalmente seguro, por ejemplo, de que al señor Wert le provocan chorreos de placer los ascos que genera en sus enemigos, a saber: los repugnantes izquierdistas trasnochados, los paladines de la blandengue mentalidad socialdemócrata, todos los antiguos tontos que defendemos la protección de los derechos humanos mínimos que tanto esfuerzo —y tanta sangre, tampoco lo olvidemos— costó introducir en la política. Que nos den por saco, ¿verdad, señor?

Lamento que mi repugnancia pueda complacerlo, pero tengo el consuelo de que este pequeño blog difícilmente llegará a su conocimiento. Aunque nunca se sabe. Smile

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  1. 2012/04/10 en 06:44

    particularmente siento lo mismo hacia aquellas personas que hasta se podría decir de ellas que destilan arrogancia y son unos simples ladrones de guantes blancos, son de lo peor y mas asco aun me dan aquellas personas que los tratan como “grandes señores”

  2. mariano
    2012/04/02 en 20:22

    Tú que fuiste el primero sobre el que leí comentando ese porno Avon llama a su puerta del que ahora escriben sin parar porque, me parece, acaban de traducir, a lo mejor sabes también de Edward St. Aubin. Últimamente me encuentro todo el rato con artículos sobre él en revistas americanas, Acaba de sacar una nueva novela de la serie Melrose. Como Zadie Smith es lista y lo pone muy bien, se me ocurre que a lo mejor estás al tanto de él, como de tantas cosas. Los fragmentos que he leído me dejan dudoso aunque casi siempre me empiezan atrayendo mucho.
    Agradezco de antemano la información.

    • 2012/04/02 en 23:53

      No he leído una sola línea de Edward St Aubyn, Mariano. Creo que fue Zadie Smith quien me dio primera noticia de su existencia, pero no llegué a interesarme como para comprobar si tiene algo publicado en Kindle, fácil de comprar y baratito… Estoy viendo que con los electrónicos es muy fácil pasarse de comprar, porque no se da uno cuenta de lo que va almacenando. Y, además, como no abultan los libros en la mesilla de noche, se olvida uno. En fin: que no, que no puedo contarte nada de ese señor. La verdad es que ni siquiera me tiene buena pinta. 🙂

  3. mariano
    2012/03/31 en 17:51

    Perdona el retraso en la respuesta, pero solo me conecto de vez en cuando.
    Hombre, Ramón, mi francés todavía da para oír en el original las palabras que dicen los personajes de tu más preferido Rohmer. No cabe atribuir, por tanto, mi falta de interés por sus películas a cuestones de traducción, A lo mejor sí a diferencias radicales entre las actitudes presentadas y las de gente con la que me gusta tratar. Y puede que esté ahí precisamente el aburrimiento que me producen. Consigue que los personajes me suenen a mendas conocidos con los que, si no me queda más remedio, evitaría tener nada que ver, Que Rohmer cree semejante proximidad puede que constituya un mérito y que mi…
    Pero, bueno, la cuestión era el asco. Y me voy a poner a leer periódicos porque es sábado por la tarde y hay suplementos literarios y todo lo demás. Que no se me corte la digestión.
    Abrazo fuerte. Y felicitaciones porque me enterado de lo de tu Tánger y las novelas ejemplares de Echevarría. No conseguirá convencerme. Prefiero la del negro.

    • 2012/03/31 en 18:31

      Creí que estarías viendo las versiones dobladas, que son las que suelen poner en los ciclos televisados de Rohmer. Cierto que no tenemos nada que ver, absolutamente nada que ver con sus personajes, desde luego. En mi caso, no se trata de identificarme, sino de observar con curiosidad el comportamiento de esos seres tan extraños (y tan comprensibles, de todas maneras).
      Lo de la prensa alcanza caracteres de incompatibilidad, ya. Y las «novelas ejemplares» de Echevarría… valen lo que a cada cual le valga su opinión, evidentemente… En lo de preferir el Negro al Año me temo que estás muy solo. A mí no se me da nada bien lo de preferir, entre otras cosas porque las obras de un mismo escritor se me van confundiendo en la cabeza, incluso mientras leo una de ellas, y acabo no sabiendo cuál es cuál. Si alguien me preguntara por tu mejor novela, no sabría qué decirle. Léalas usted todas y juzgue por sí mismo. 🙂
      El otro día, creo que en el New York Times Books Review, Amis, como introducción al varapalo que iba a meterle al último libro de DeLillo (los cuentos que estoy traduciendo) decía que cuando afirmamos que un escritor nos gusta estamos incurriendo en exageración, porque lo que en realidad queremos decir es que nos gustan tales y tales libros de un autor, nunca todos. Bueno. No sé. Es verdad que a cualquier escritor se le puede ir la olla y escribir alguna tontería, o muchas. Pero precisamente por eso me parece que es mejor estar al total que a los títulos. Abrazo.

  4. mariano
    2012/03/25 en 11:43

    Lllevo unas cuantas semanas sin poner los telediarios –o como se llamen las noticias televisadas de otras cadenas–. Suelo dormir la siesta viéndolos, y he preferido soportar knees, nights at Maud’s, rays green et al, de un cineasta que me aburre, pero al menos hay paisajes de Normandía y francesitas cursilitas y tal pero a veces con su aquello, que dirían nuestras madres que ya hablaban de las chicas con id, y ahora los de la fashion llaman it. Bueno, pues no ver las noticias de la tele evita las arcadas. Lo garantizo. Y uno no se pierde nada. Quiéralo o no, se enterará por otros conductos menos agresivos –en realidad, solo un poco menos agresivos– de letra impresa. La radio, excepto a veces Radio Clásica, en mi casa es un gadget desconectado.
    N.B. Los títulos de las películas de Rohmer vienen en inglés porque aparecen así, vaya a saber usted por qué, en la programación de esa cadena de cine de autor del Canal Cruz –oí decir en Asturias–, incluida en el periódico global.
    A seguir bien,
    Mariano

    • 2012/03/25 en 12:59

      Yo tengo a Rohmer entre mis cineastas preferidos, quizá incluso en el número 1. Pero hay un grave inconveniente: las versiones españolas de sus películas son INSOPORTABLES. El francés de los personajes, en español, queda acartonado, solemne, falso, rebuscado, cursi. Solo habría una solución: la traducción libre; pero no sé hasta qué punto sería legítimo hacerla… En cuanto al asco de las noticias, qué le vamos a hacer: yo aún no he conseguido desligarme de la actualidad. Y, además, los tipos esos, los más asquerosos, surgen donde menos te lo esperas. Un abrazo.

  5. Amon Ra (a ver si así)
    2012/03/23 en 02:32

    Yo pese a la tirria les dejo proceder en mi pequeña platea televisiva… Primero veo los Simpsons para enterarme de las ultimas noticias del Imperio y después pongo los Pimpoms estos, con las no menos desternillasteis actuaciones estelares de los Psoepsoms y los Iupsons…

    Los Pimpoms bordan perfectamente la familia que no tiene Charles Montgomery Burns, el jefe de la central nuclear de Springfield… Son como sus hijos bastardos y radiactivos que Homer tendría pastando en su jardín tomándolos por becerros estelares venidos de otro mundo, alimentándolos con inmenso cariño, ese inmenso cariño que pone Homer con sus cosas mas preciadas.

    Personalmente creo que el Pimpoms mas peligroso y nauseabundo y que mas neocomedor de pollas usureras jama es el bolder man De Guindos, flamante (por el lustre que le sacan a su calva los europedos de Bruselas cada vez que los visita con su ingles de indio de las indias coloniales) flamante si Ministro de Economía (y competencia,que ya no se recatan ni en sus titulitos de la cosa)

    Será sin duda el mas vocero de aquel estribillo de la Polla Récords “os jodeis y os calláis…me estáis manchando la alfooooombraaaaa” de su toná radikalera: Así es la vida

    Una feria itinerante si esta de ARCO ASCO

    • 2012/03/23 en 07:52

      Sí. supongo que un apodo divino evitará las confusiones… Es verdad que De Guindos podría aspirar sin demérito a este palmarés del asco. Ya iremos viendo. 🙂

  6. 2012/03/22 en 21:26

    Ascos compartidos, Wert, Cospedal, Botella, Aznar y, uno que añado, Martínez Camino, portavoz de la Conferencia Episcopal. De todos modos, sólo Botella y Martínez Camino me repelen lo suficiente como para darle al botón “mute” del control remoto.

    • 2012/03/22 en 23:28

      ¿Cómo ha podido olvidárseme Martínez Camino? Espero que no se ofenda y me reexcomulgue.

  7. Chema
    2012/03/22 en 16:56

    Aparte de compartir la mayoría de ascos, y de disfrutar -como siempre- de la lectura de estas notas, ésta me ha llevado a consultar el D.R.A.E. por lo de “basca”, reconociendo mi ignorancia en tanto que sólo he usado el término en su cuarta acepción (4. f. coloq. Pandilla, grupo de amigos o de personas afines.) desde mi adolescencia hasta hoy. Y resulta que quizá venga del celta *waskā, opresión.
    Joder! cuantas cosas por aprender y que poco tiempo nos da la apoptosis. Rabia da…

    • 2012/03/22 en 18:25

      Tampoco está mal traído lo de apoptosis… A mí me ocurrió al revés con la palabra «basca»: conocí su primera acepción mucho antes que la cuarta, ahora tan utilizada.

  8. 2012/03/22 en 15:03

    Al tal Wert (al que alguien, no recuerdo quién, puso “Wertgüenza”), lo definió el otro día una conocida que trabaja en la televisión Cuatro (bajo suelo bajo) como “despojo de mondongo”. Me pareció precioso.
    Me contaba la dicha conocida, que lo vio de cerca, al tal Wert, muchas veces en la tele mentada, que encima, iba el pavo mentado a una de esas tertulias, se cree él un conquistador de aquí te espero comiendo un huevo patatas fritas y un caramelo.
    Hay que joderse, con estos meapilas enanos y pollascastas del neocom agresivo… El tipo, empero, ignoraba al parecer lo que se cachondeaban de él las macizas alfonseadoras a las que pretendía seducir con sus encantos (?), hay que joderse…
    Bueno, por lo menos son ridículos sin saberlo, lo que les confiere un cierto grado de inanidad, más allá de la suya intrínseca que los ha llevado al triunfo. Ni tan siquiera saben eso, el asco que causan.
    JL

    • 2012/03/22 en 18:29

      Cariñoso no es, lo de «despojo de mondongo». No había yo captado esa variante de seductor pegajoso blandiblub, pero casa bien son su aspecto. De todas maneras, es de aullido coral que un tipo con esa cabeza vaya a poner las «nuevas» bases de la enseñanza en España.

      • 2012/03/22 en 21:08

        Sí. Pero está dispuesto a dar más dinero para lo de los toros (las corridas). Como cuando Fernando VII, ¿no? ¡Cosa chévere, caballeros!
        JL

        • 2012/03/22 en 23:31

          Hombre, el regreso al estilo fernandoseptimino parace evidente. Solo falta ahora que el Felipón tatarabuelee y pretenda montárselo de absolutista. En fin.

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