Inicio > General > Nuevos protectorados

Nuevos protectorados

2012/02/22

Grecia es ahora una «protectorado». Utilizo la definición que da Wikipedia del término (y que me parece correcta):

Protectorado puede ser definido, en derecho internacional, como una modalidad de administración de territorios en la que por medio de un tratado entre uno o varios Estados protectores y un estado soberano o una entidad política que no alcanza a serlo por su escasa institucionalización y soberanía, como era un grupo tribal o un principado feudal, acuerda que aquél o aquéllos puedan ejercer su protección en diversa medida, en particular, en lo relativo a las relaciones exteriores, a la defensa militar y al mantenimiento del orden interno.1

En otras palabras, es un Estado, forma de gobierno o territorio que es protegido diplomática o militarmente por un estado o entidad internacional más fuerte. En cambio por esa protección, el protectorado acepta algunas obligaciones especificadas, que varían dependiendo de la naturaleza real de la relación entre ambas entidades. En la ficción legal, un protectorado es reconocido como estado autónomo al menos en potencia y generalmente mantiene alguna medida de soberanía o formas de gobierno y administración nativa.

En general se considera que un protectorado es un instrumento al servicio de los intereses estratégicos, económicos o militares de las grandes potencias; una institución o formulación legalizada para la legitimación de relaciones jerárquicas o de poder entre estados o entidades nacionales: “El protectorado tiene siempre una tendencia colonial, si no es en sí mismo colonial, de explotación, de provecho.”

Quitados (por ahora) los aspectos militares de la cuestión, el régimen de control a que se ven sometidos los helenos es idéntico al que utilizaron las llamadas Potencias durante la primera mitad del siglo XX para camuflar el colonialismo en algunos países. Marruecos, en concreto, fue protectorado de España y Francia entre 1912 y 1956. Los británicos, más bondadosas que nadie, como siempre, tuvieron bajo su protección diversas zonas del mundo (medio islam, por ejemplo) entre 1809 y 1978. Y para qué hablarles de Francia o Bélgica, etcétera (más datos en esta entrada de la Wikipedia en inglés, muy bien instruida). La Unión Europea está obteniendo los mismos resultados, con un poco más de disimulo. Grecia, ya digo, está intervenida. En Italia han colocado, sin elecciones, a un Presidente que solo hará lo que le manden (también lo hacía Berlusconi, pero con menos sometimiento). En España casi podríamos hablar de gobierno «títere», porque no imagina uno que Rajoy haga en ningún momento algo más que cumplir órdenes. Portugal será, seguramente, el próximo intervenido por mano financiera.

La protección de la Unión Europea tiene por objeto erradicar la democracia de todo el continente, establecer un poder financiero no sometido a ninguna cortapisa legal (esto es: eliminar todos los obstáculos que tradicionalmente los gobiernos democráticos venían poniendo al triunfo absoluto del Capital), y eliminar todas las conquistas sociales de los dos últimos siglos, pasando del Estado de Bienestar al Estado de Supervivencia sin fases intermedias que suavicen la catástrofe. (El ciudadano tiene que pagar de su propio salario todos los servicios que necesite —según el modelo americano—, pero, al mismo tiempo, se reducen sus ingresos, imposibilitando que se los pague.)

No se sabe en nombre de qué principios están arruinando Europa. No explican nada. Nuestro PP recorta o suprime todas las ventajas que los ciudadanos españoles tenían por ser españoles y a sus ministros no se les cae la cara de vergüenza cuando nos anuncian que las medidas no traerán ninguna mejora para nadie, salvo para el libro de cuentas de la Unión Europea. Puro capricho de señoritos ricos, al parecer; pura resurrección del maltusianismo más repugnante, el que preconizaba que se dejase morir a los débiles para reducir la población. Esto, ya, solo va teniendo un remedio: que nos dejemos proteger mansamente por los economistas cretinos y equivocados de la UE (clamorosamente equivocados, como los hechos demuestran cada cuarto de hora que pasa), que aguantemos el deterioro irreversible de nuestro nivel de vida, que renunciemos a la enseñanza, a la sanidad, a la investigación, al subsidio de paro, a las pensiones de jubilación, que cada cual sobreviva como pueda. En España, concretamente, sobramos cinco o seis millones de ciudadanos, como mínimo. Es a elegir: o nos vamos a remediar las miserias a otro sitio, o nos morimos lo antes posible. Protegidos, eso sí.

Anuncios
  1. A.R.R
    2012/02/25 en 09:38

    No seamos cobardes, hagámoslo mejor que Eric Cantona, sigamos en el escándalo.

    Parece que tras el Capitalismo, el Marxismo, el Comunismo ruso, el Comunismo Maosetiano (Chino a secas), el New Age capitalismo Newyokiano, el Postmodernismo Parisino-Merkeliano no nos queda otra que LA REVOLUCIÓN CIUDADANA RESPONSABLE (y esto no es cuestión solo del 15 M mundial -a algunos no les cae simpático- sino de LA CIUDADANÍA CONCIENCIADA RESPONSABLE)

  2. A.R.R
    2012/02/25 en 08:48

    Cuando yo me casé (de esto hace ahora 34 años) cobré conciencia de lo que podía hacer con mi dinero y de lo que hacía el Banco con él; me daba tanta rabia, que yo le propuse a mi marido sacar el dinero del Banco y traerlo todo a casa y ponerlo debajo de la baldosa o guardarlo en una faltriquera o en el viejo calcetín. Lamentablemente mi marido me vio como ingenua y él no me hizo caso (entonces solo ganaba dinero él).

    Hoy creo que DEBERÍAMOS VERLO TODOS CLARO, saquemos el dinero de los bancos, no sigamos pataleando solo frente a ellos, pero dejándolos que mangoneen nuestro haber.
    Yo tengo que seguir atada a ellos porque soy la primera que les adeudo un préstamo, una hipoteca, bien. Mi nómina llega al banco el día 30 del mes, el mismo día uno me quitan ellos ya el importe mensual del préstamo, entre los días dos y cinco, me quitan la luz, el agua, el gas, el teléfono. Con lo que me queda debo pagar a mis dos hijos que están estudiando fuera de casa, sus casas y sustento; apenas me queda ya pa mí, pero bueno algo queda, SAQUÉMOSLO DEL BANCO POR FAVOR, aunque solo sea esto, no le dejemos ni un duro, NADA, traigámoslo al calcetín TODOS y verán cómo los bancos vuelven a ofrecernos intereses que merezca la pena que volvamos a poner en sus manos NUESTRO DINERO.

    ¿Quién me manda este mensaje a la ciudadanía española, europea?, si alguien tiene credibilidad, fuerza de convocatoria, arrastre, oratoria, poder de persuasión, REDÁCTENLO MEJOR QUE YO Y ENVIÉNSELO A TODA LA CIUDADANÍA.

    Con besiñus además.

    • 2012/02/25 en 09:18

      Ha habido ya diversas proclamas con esa propuesta, ARR. Recuerdo ahora la de un famosísimo futobolista francés llamado Eric Cantona: armó un considerable revuelo y fue un fracaso completo. La medida, por otra parte, no serviría de mucho si no fuese adoptada verdaderamente por una enorme proporción de los titulares de cuentas corrientes. Algo impensable.

  3. Enrique J.
    2012/02/22 en 20:16

    O salimos a la calle y empezamos a pegar tiros. Yo, por mi parte, no pienso sobrar solo sin terminar llevándome a par o tres de políticos por delante; o director de sucursal bancaria acompañado de su cajero; o a algún obsceno uniformado. Cualquiera que se ponga a distancia me vale. No espero ni castigo ni recompensa luego qué más me da quién pueda caer si tengo que caer.

    • 2012/02/23 en 00:41

      No creo que haya por ahí la suficiente cantidad de personas armadas, Enrique. Lo peor de este penosísimo asunto es que no ve uno más posibilidad de salvación que una gradual toma de conciencia de los políticos que colaboran con la canalla rica. Bueno, y el hundimiento del propio sistema, porque, en alguna medida, están matando la gallina de los huevos de oro: sin consumidores no hay bolsa.

      • Enrique J.
        2012/02/23 en 01:40

        Lo de las armas es una cuestión de demanda. Es lo bueno que tiene el capitalismo que cuando mucha gente quiere comprar algo te hacen hasta buen precio.

        • 2012/02/23 en 09:48

          Hombre, si buscamos «comprar armas» en Google seguro que encontramos algo.

  4. 2012/02/22 en 20:07

    No entiendo que la gente no salte como un resorte cuando le hablan de recapitalizar de nuevo a los bancos y sanear a las cajas de ahorros para luego venderlas al mejor postor.

    Parece que nos hemos vuelto todos fatalistas y posmodernos.

    • 2012/02/23 en 00:43

      Estoy en el lamentable convencimiento de que en realidad casi nadie comprende lo que está pasando. Hay un infundio que ha contaminado casi todas las cabezas: hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y ahora tenemos que volver a la realidad, pagando lo que se debe.

      • 2012/02/23 en 21:33

        Supongo que viste esta estupenda viñeta de Vergara al respecto.

        Detecto también una especie de esperanza ciega en que lo “nuevo” será mejor. Me hace pensar en el mito de Pandora, tal y como lo cuenta Robert Graves, cuando dice que después de que todos los males infectaran a la humanidad salió finalmente “la Esperanza Engañosa que les disuadió con sus mentiras de que cometieran un suicidio general.”

        • 2012/02/25 en 09:24

          Sí, ya la había visto, Eugenio… No recuerdo, en cambio, la cita de Graves. ¿Está en The Greek Myths?

          • 2012/02/25 en 10:05

            Sí, es una cita de Los mitos griegos en la traducción de Alianza Editorial, (1ª ed. 1985, volumen 1, p. 178) y en nota a pie de página remite a Hesíodo, Trabajos y Días 42-105 y Teogonía 565-616.

            • 2012/02/25 en 10:06

              Gracias, Eugenio.

  1. 2012/02/22 en 22:33
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: