Inicio > General > Sutil sugerencia: colgarlos a todos

Sutil sugerencia: colgarlos a todos

2011/08/11

Ha sido y es frecuente en el cine la figura del malvado, individual o agrupado, que pretende someter el mundo entero a su voluntad y capricho. El Doctor Tal, el Doctor Cual. Ahora mismo estamos comprobando que esos personajes existen, que unos malvados están intentando apoderarse del mundo y que lo están consiguiendo, sin que surja, por el momento, ningún súper héroe capaz de detenerlos. Y debo confesar que, en mi caso, la desesperación está cediendo su puesto a la curiosidad: la «cosa» no tiene remedio, evidentemente, pero ¿en qué va a consistir? ¿Qué van a hacer de nosotros? ¿Cómo piensan disponer de nuestros cadáveres, metafóricos o reales? ¿Cómo esperan que se sostenga la vida humana en un planeta totalmente poseído por el dinero, un dinero, además, que solo produce dinero, que no genera ni un solo puesto de trabajo? ¿Cómo tienen pensado deshacerse del excedente humano?

No, en serio: el excedente humano. La sociedad, tal como estos monstruos la conciben, no necesita más imageallá de dos o tres mil millones de personas. Los demás —hasta los siete mil millones, aprox., en que ahora estamos— sobran o sobramos. Antes, este excedente se liquidaba a fuerza de guerras, sobre todo, y de enfermedades mortales o plagas, y de aplastar a los miserables por extenuación. También de hambrunas, de lo que ahora llamamos «catástrofes humanitarias». Pero las guerras actuales no matan lo suficiente, y las catástrofes solo ocurren en países prescindibles, donde, como mucho, solo hacen falta las manos necesarias para recoger materias primas que sostengan las aventuras tecnológicas de Occidente (que, por cierto, en un momento determinado no tendrán quien las compre, porque estaremos en la ruina todos los clientes potenciales; pero ese es otro tema)… Teniendo en cuenta que a partir de más o menos ahora ya no se ayudará a los débiles, solo regirá el mercado, nadie moverá un dedo por quien se quede atrás, nada refrenará los abusos del poder financiero, ¿qué será de los cuatro o cinco mil millones de criaturas que sobramos, que no les hacemos falta a los canallas financieros?

Claro que también cabría preguntarse: ¿cómo es posible que doscientos o trescientos malvados vayan a acabar con miles de millones de personas sin que antes los colguemos a todos de un puente de autopista?

Anuncios
  1. 2011/08/13 en 12:20

    Me gusta la propuesta, Ramón.
    Estoy por completo de acuerdo con Durruti (con el que aquí se firma así).
    JL

  2. Durruti
    2011/08/12 en 19:00

    Por favor, que no sea con soga gruesa, es una ordinariez que estos señores no se merecen, una de una pulgada estaría bien. Ah, y si no hay profesionales para la faena, cuenten conmigo.Para realizar la faena cualquier uente de Calatrava, ¡por favor, un respeto con las clases sociales!
    Y para los que se están escandalizando con la propuesta del Sr. Buenaventura, un consejo: «Estoy de acuerdo en que las sociedades decreten abolir la pena de muerte; pero que empiecen por abolirla los asesinos.» Jean Baptiste Alphonse Karr

    • 2011/08/13 en 09:28

      Soy totalmente contrario a la pena de muerte: no me parece que un Estado civilizado deba practicarla, en ningún supuesto; pero el magnicidio es otra cuestión: los tiranos matan, arruinan, destrozan la vida de cientos o miles de sus súbditos, y puede no haber más modo de frenarlos que un levantamiento popular, incontrolable, que arrase sus palacios y acabe con su poder por la vía violenta. La canalla financiera actual es eso: un grupito de tiranos repugnantes.

      • Liu
        2011/08/13 en 15:52

        Señores, sosiéguense (y recuerden que los puentes de Calatrava han resultado defectuosos) ;-))

  3. Liu
    • 2011/08/12 en 09:44

      Bueno, no sé: nunca he sido forofo de Don Umberto (no he terminado ninguna de sus novelas; alguna ni siquiera le he empezado); pero me parece muy peligroso introducir semejante castigo en el mundo editorial (por no llamarle literario, que ya no pega): no ganaríamos para ejecuciones. 🙂

      • Liu
        2011/08/12 en 12:23

        Bueno, es que parece que la movida de la Bolsa de las últimas semanas es oportunista y veraniega, según dicen los expertos. Igual que Eco, que siempre ha sido a la vez experto y oportunista. Ergo, juntos al paredón. No sé, pero a mí esta crisis no me parece tan seria como la del 29 (según cuentas las crónicas, claro), no porque no sea grave, sino porque la han promovido unos locos a los que se les entregaron las riendas de la economía mundial. Habrás leído, Ramón, el artículo de Le Monde: son los chinos.

        http://www.lemonde.fr/idees/article/2011/08/08/la-strategie-chinoise-du-yuan-ruine-les-finances-en-occident_1557315_3232.html

        Por aquí, la gente está en la playa y de vacaciones, así que no ha de ser tan grave la situación, o lo disimulan.

        • 2011/08/13 en 09:30

          Los sitios más o menos de lujo se llenan con cuatro gatos ricos o acomodados o lo suficientemente necios como para gastarse en vacaciones un dinero que no tienen. El hecho de que los mejores y más caros restaruantes tengan listas de espera de varios meses no significa que la crisis no exista… Ojalá fuera todo un cuento chino, pero parece que no. 😦

  4. Marian
    2011/08/11 en 19:51

    “¿cómo es posible que doscientos o trescientos malvados vayan a acabar con miles de millones de personas sin que antes los colguemos a todos de un puente de autopista?”

    Una MUY BUENA pregunta que se merece que pensemos todos una adecuada y eficaz respuesta.

    Un abrazo

  5. Fernando del Valle
    2011/08/11 en 16:32

    Estooo… Eugenio, no quiero sonar (demasiado) frívolo, pero ¿llevabas mucho tiempo esperando ”eso”? XD

    • 2011/08/11 en 23:57

      Siempre me ha parecido que, de un modo paradójico, el fin del humanismo (progreso, etc.) coincide con la desaparición de la humanidad. En la época de los DDHH ese es el único acontecimiento que nos obsesiona. Saludos.

      • 2011/08/12 en 09:45

        ¿Es una visión muy optimista de la historia, o no la entiendo bien? Si vamos a estar progresando hasta el último segundo, cabría pensar que lo presente es un bachecillo tolerable. 🙂

        • 2011/08/12 en 19:30

          Algo misántropo me salió el comentario, la verdad. Lecturas de Sánchez Ferlosio, supongo. Por ahora el bache es tolerable y tengo esperanzas en la difusión universal del saber que hace posible la red. En una indignación masiva. Saludos.

  6. 2011/08/11 en 13:45

    Por fin coinciden el humanismo y los puentes de autopista.

    Saludos.

    • 2011/08/11 en 18:32

      Sí, viene a ser como cuando coincidieron el surrealismo y la navaja barbera, o la máquina de coser y el paraguas en la mesa de disección. Más o menos. 🙂

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: