Inicio > General > Cirugía diacrónica

Cirugía diacrónica

2011/07/11

Esto es un escándalo, oigan: Jane Fonda —¡tres años mayor que un servidor de ustedes!— ha vuelto a operarse (con los resultados que más abajo se muestran), pero mantiene en secreto el nombre de su cirumago o cirumaga, para que no podamos beneficiarnos los demás y sigamos implacablemente marchitos y le tengamos envidia. Sí.

E5907

Anuncios
  1. rafael
    2011/07/11 en 13:34

    ¡Uff!!..Jane Fonda…palabras mayores:

    http://lascarasdelcine.blogspot.com/2011/02/jane-fonda.html

    (por cierto, estupendo blog este lleno de fotografías de actrices).

  2. 2011/07/11 en 12:00

    Y, por cierto, al margen del resto de lo dicho, y las viejuras, qué linda, Jane Fonda…
    Recuerdo un cuento, “Las arañas”, en el que Juan Perucho la elogia y hasta sacraliza muy eróticamente, cual es debido, Como Barbarella.
    JL

  3. 2011/07/11 en 11:53

    No la he leído. En cuanto a lo de ese elogio, puede que sea una variante de la estigmatofilia, esa cosa que no deja de tener una raigambre ciertamente cristiana. Ya se sabe; de un poli cabe esperar cualquier cosa…
    JL

  4. 2011/07/11 en 11:37

    También cuenta, ¿no? En alguna parte tiene que contar.

  5. 2011/07/11 en 11:07

    Fe de erratas.
    Cuesta entrar en faena, donde pone cuenta entrar en faena.
    Vale.
    JL

  6. 2011/07/11 en 11:06

    Ya, muy bien… Pero cuando veo a estas damas tan carne de quirófano, como las otras abuelitas, Nacha Guevara y Cher, no puedo dejar de pensar en el cadáver embalsamado de Eva Perón, con el que cometieron necrofilia militares fans de la occisa, cuando tuvo como depósito la sede de los sindicatos peronistas. Un asquito, ¿no?, la viejura no ya cuidada sino plastificada.
    Modelos de foto y pasarela he conocido, las cuales, aun jóvenes pero operadas aumentativamente de los pechos, carecían de mollaridad, esa cualidad que una teta siliconada no tiene. Y eso que eran jóvenes y graciosillas y con el culito, este sí que sí, respingón… Pero el tacto, ante esas glándulas mamarias, se repucha algo, cuenta entrar en faena.
    JL

    • 2011/07/11 en 11:37

      Bueno, sí, dejando aparte el detalle de que la foto aportada tiene más de cincuenta años… 🙂

    • 2011/07/11 en 11:40

      Por cierto: no sé si has leído la última novela de Houellebecq, la del Goncourt. En ella hay un personaje, un comisario de policía, que está entusiasmado con las tetas quirúrgicas de su mujer. Es el primer elogio indisimulado de la silicona que he leído en un texto escrito por un hombre.

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: