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Refundación o primarias o cambio total

2011/05/25

¿Congreso de refundación del partido? ¿Primarias? Quién sabe. Me temo que al final prevalecerá el sálvese quien pueda, cuando vayan acercándose las elecciones (están a menos de un año) y las encuestas se pongan a demostrar, con la tozudez que las caracteriza, la imposibilidad no ya de que el PSOE siga gobernando, sino de que pierda con algún decoro. Les espera, a la oficialidad y a la infantería del partido, un mínimo de ocho años alejados del poder. Es muchísimo. Miles de sinecuras y canonjías que se verán obligados a devolver, para que las disfruten los peperos. Vacas flacas para todos, quizá hasta 2020. Glamurosos personajones encerrados en despachitos de tres al cuarto. Será comprensible que cada uno mire por sí mismo y que todos se desentiendan de las grandes cuestiones.
     Porque la gran cuestión, aquí, no me parece a mí que sea quién va a dar la cara por el PSOE en las próximas elecciones, sino qué van a ser la izquierda en general y el partido en particular en los años venideros. Si nos situamos en un punto de vista exclusivamente económico (el que más importa a la mayoría, en este momento, sin duda), casi podríamos afirmar que da lo mismo quién gobierne: nuestro destino, en ese campo, está regido por la internacional neoconservadora, que nos tiene cogidos por las criadillas; AHORA, no hay nada que hacer: tenemos una deuda que solo podemos pagar contrayendo más deuda, y para que nos permitan contraer más deuda sin confiscarnos el país (como han hecho con Grecia, Irlanda y Portugal) estamos obligados a obedecer rigurosamente las instrucciones de los economistas neoliberales, es decir de los locos del capitalismo.
     No hay alternativa, como bien acaban de demostrarnos los islandeses: queda muy lindo que el pueblo decida, en referendo, no pagar las deudas… siempre que a continuación el gobierno anuncie que no, que no, que era una broma, que por supuesto que van a seguir pagando lo que haga falta. No hay alternativa, repito. El sistema económico mundial, en este momento, está pensado para que la canalla financiera y las corporaciones inhumanas controlen toda la riqueza.
     Evidentemente, es un sistema que la izquierda no puede aceptar, porque va en contra de su esencia, de su razón de ser (que es la mejora y protección de la condición humana). Tras la moloch6catastrófica derrota de los regímenes comunistas (que, a mi entender, no eran tales, sino residuos de la casi incontrolable inundación fascista que padeció Europa en los años veinte, treinta, cuarenta del siglo pasado: analícense los métodos de gobierno y las estrategias y dígaseme en qué se distinguía la Unión Soviética de la Italia mussoliniana), la izquierda pensó que podría salvarse mediante el recurso al centro, o, peor aún, aceptando la victoria del enemigo y pasándose a sus filas con armas y pertrechos. El enemigo, en cambio, quería un combate sin cuartel, es decir la derrota absoluta e irrevocable del progresismo sociopolítico, que venía buscando desde finales del siglo XIX (si atendemos a situaciones remotas, es decir al momento en que la Corte Suprema norteamericana empieza a conceder a las corporaciones todas las «libertades» que solicitan) o desde mediados del siglo XX, cuando el New Deal de Roosevelt frenó la primera invasión de los ricos despiadados y los mantuvo a raya más o menos hasta principios de los setenta (luego vino Reagan y los neoconservadores pusieron en marcha el sistema actual). Lo que pretenden los amos del mundo, en este momento, es erradicar la izquierda. Así de sencillo. Y estamos permitiéndoselo, a fuerza de incurrir en un disparate detrás del otro, en un festival de traiciones tibias.
     Aunque le cueste años de destierro político, de alejamiento casi absoluto del poder, la izquierda, creo yo, no tiene más opción que la de rechazar el sistema económico actual, incluso antes de proponer alternativas. No digo rechazar un poquito, ponerle pegas, recurrir al permanente «sí pero no»; digo rechazar de plano; dejar perfectamente claro que no queremos vivir como nos impone el capitalismo, que una vez recuperado el poder, cuando se recupere, si se recupera, no vamos a disimular, no vamos a hacer creer que seguimos el juego de la canalla financiera; vamos a salirnos de él, con todas las consecuencias. Solo si gana unas elecciones sobre estas premisas tendrá sentido y valor que el gobierno vuelva a manos de la izquierda. De otro modo, ateniéndonos de nuevo a España, el único motivo para preferir un gobierno socialista a un gobierno derechista es la esperanza (quizá vana) de que la izquierda deteriore algo menos el Estado de Bienestar y no se cisque con tanta frecuencia ni tamaño entusiasmo en las conquistas sociales que con tanto sacrificio y tanta sangre se lograron en el pasado reciente; será la esperanza de que la Iglesia no nos devuelva a su Edad Media, por ejemplo, de que no recupere el cuasimonopolio de la enseñanza, de que no nos dicte las normas a que hayan de atenerse nuestras existencias (la resistencia a este deterioro tendrá que mantenerse con auténtica ferocidad desde la oposición)… Por lo demás, lo mismo me da que me da lo mismo, porque Rajoy tendrá que cumplir sus obligaciones con la plutocracia internacional exactamente igual que el pobre Zapatero.

Declarado rotundamente este principio de no aceptación, habrá que explicarle a la gente, los ciudadanos, cómo pensamos sobrevivir a los ataques furibundos que semejante actitud provocará por parte del poder económico mundial, con qué aliados se cuenta, si alguno sobrevive, en algún otro país, con qué dinero vamos a pagar el gasto energético, o sostener las pensiones, o mantener y mejorar la sanidad pública y la enseñanza gratuitas, o cómo pensamos eliminar los peores males de España. (No, no voy a enumerarlos: decídalos cada cual.) Afortunadamente —lamentabilísimamente, quiero decir, pero entiéndanlo— los ocho años que como mínimo disfrutaremos del PP no van a devolvernos al esplendor del pelotazo inmobiliario, ni van a traernos fórmulas mágicas de recuperación del empleo y de la alegría en el gasto. Lo cual puede hacer que los nuevos sacrificios que reclame la izquierda para instaurar un sistema económico humano nos resulten más llevaderos.
     Comprendo que suena cínico lo que digo; pero es que también nos están haciendo falta unas cuantas raciones de cinismo. Ya hemos visto  a dónde nos llevan la ingenuidad y la mansedumbre… Recuperemos la fe en nuestros principios y defendámoslos con determinación. Tal vez así.

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  1. rafael
    2011/05/28 en 11:59

    Y ahora nombran a Rubalcaba, encarnación de la “izquierda ilusionante”, de la “¡izquierda real ya!”. Bueno, me dejo de ironías.
    Creo que es acertado porque Rubalcaba, al final ya de una dilatada vida política que no tiene en realidad más trayectoria, no le importará sacrificarse y acabarla con una sonora derrota. Al menos así evitan que otro candidato más jóven se queme antes de tiempo. Solamente espero que no haya sido por eso por lo que Carmen Chacón abandonó. Mucho tiene que cambiar Doña Carmen para ilusionar a alguien. Tendrá cuatro u ocho o doce años para entrenarse.

    • 2011/05/28 en 13:10

      El único problema que me plantea mi actitud ante la eventual candidatura de Carme Chacón (Lacrimeta Chacón) a la presidencia del gobierno es que si digo lo que pienso no faltará quien se descuelgue acusándome de machista… El caso es que lo políticamente inimaginable ya se ha producido varias veces en mi vida. Era inimaginable Aznar (un enanillo desencajado gritando «¡Váyase, señor González!» desde su escaño) como presidente del Gobierno, y fue presidente del Gobierno; pésimo, pero presidente. Era inimaginable que Zapatero y sus colaboradores mostrasen tal grado de incompetencia en la captación de la realidad (por no decir nada de su gestión), y la mostraron. Era inimaginable que Rajoy fuera presidente, y lo será. O sea.

      • rafael
        2011/05/29 en 07:03

        Pues entonces tiremos de “inimaginación”, quién sabe, Rubalcaba puede ganar las elecciones de marzo de 2012. :-).

        Cordiales saludos.

        • 2011/05/29 en 09:23

          Habrá que poner algo de nuestra parte. Una peregrinación a Lourdes, quizá. Así, de paso, igual se me cura la cojera. 🙂

  2. Lisabibi
    2011/05/28 en 01:49

    En mi opinión no se trata de acabar con el capitalismo, entre otras cosas porque no se puede. Sería maravilloso tener una varita mágica y retroceder al siglo XIX, en una época en que ni siquiera había luz eléctrica y la gente no la añoraba porque ni siquiera la concebía. Estaban acostumbrados a las velas y al calorcito de las chimeneas, y a viajar en calesas o simplemente en burro. Muy bucólico. Pobres había muchísimos, pero menos que ahora, tengo la impresión. Pero a esa estampa tan mona ya no podemos volver. Tampoco podemos volver al comunismo. Tenemos lo que tenemos, que es el capitalismo. Se trata de adecentarlo, como dice nemoutis, cambiando las normas, poniendo límites al salvajismo, y eso se puede hacer legislando, pero hay que pedirlo, hay que opinar, hay que hablar, inclusive hay que forzarlo. Yo no creo que vaya a haber derramamientos de sangre más graves de los que ya hay. Creo simplemente que el sistema actual está agotado, que es insostenible, que se está devorando a sí mismo, consumiéndose en su propia llama. Creo que será un proceso evolutivo. Habrá que hacer propuestas, ser imaginativo.
    En realidad la historia siempre ha sido así. Simplemente estamos en el fin de un ciclo histórico al que sucederá otro que aún no sabemos cómo será, pero la historia es pendular. Pues ahora el péndulo se está moviendo en otra dirección. ¡Si hasta la propia Naturaleza nos lo está diciendo! Después de Fukujima es una temeridad seguir construyendo centrales nucleares cómo las que ha habido siempre. Tendrán que ser distintas o directamente empezar a apostar por las energías limpias. Creo que los japoneses sí que están aprendiendo la lección de que el liberalismo salvaje no sale gratis. Han pagado un precio excesivamente alto.
    Y eso puede pasar en todas partes. De hecho ya está pasando. Creo que se están dando las condiciones para un replanteamiento total de la forma de vida. Si no lo hacemos nosotros, será la propia Naturaleza quién lo hará. No será necesaria ninguna guerra a gran escala. Dicho con todo respeto a todos los comentaristas.

  3. Daryl
    2011/05/26 en 13:39

    Un chiste en la extinta Unión Soviética decia: ¿Que es el comunismo? El horizonte de la Humanidad. ¿Que es el horizonte?. La línea imaginaria que une cielo y tierra, que se aleja conforme nos acercamos (leido en el Viejo Topo, primera etapa).
    En gran parte de los paises el comunismo se hundio. Se puede considerar que no era verdadero comunismo (igual que las religiones, en teoria son buenas y que son los hombres los que las hacen malas) pero era comunismo. La teórica, “dictadura del proletariado” para la transición hacia la sociedad comunista se prolongó demasiado y quedó en dictadura. No evolucionó, se encasquilló y cayó.
    Volver a los viejos ideales está bien como ejercicio intelectual pero en la práctica necesitaras a los “odiosos capitalistas” si quieres mantenerlos y el prestatario siempre impondrá sus condiciones, aunque sea colega, afín o amigo. La China de Mao recibió ingentes préstamos de la Unión Soviética, préstamos que generaban dependencia y que habia que devolver. Al final tuvo que romper con la URSS, “el gran salto adelante” que se llevó por delante a millones de chinos muertos, literalmente, de hambre. ¿Rompemos con el mercado y abandonamos a la canalla financiera?. Vale, pero adios a las pensiones, la enseñanza y la salud gratuita. El “gran salto adelante” no saldrá gratuito.
    Al final China, pais comunista todavia ¿quien habia dicho que el comunismo estaba muerto? se percató de la debilidad del sistema capitalista. Como Anibal en Cannas abrió sus líneas, permitió que el capital entrará (que es posible que generara explotación, pero no más que la que ya había), le ayudó a recuperarse, acumuló capital y…cerró circulo agarrando por donde duele, como le habia hecho la URSS a ella antes, la deuda de los odiosos capitalistas. Ahora no hay quien le tosa a China y van todos en fila pidiendo la ayudita.
    No puedes luchar contra el capitalismo saliéndote de él sino estando dentro y explotando sus debilidades, con sus mismas armas.

    • 2011/05/26 en 17:00

      Naturalmente que no puede haber unanimidad ni en el análisis de las «condiciones objetivas» (digamos, por emplear un viejo término pecero que jamás había utilizado antes, la verdad; quizá porque tampoco fui nunca comunista) ni en las estrategias para alcanzar las metas. Pero en algo sí estamos todos de acuerdo, salvo los canallas financieros y los dementes de la economía liberal: hay que cambiar las normas fundamentales en que se basan ahora las sociedades humanas…

  4. Superhombre
    2011/05/26 en 12:12

    Y qué perra con Intereconomía.
    Lo bueno es que sólo sois unos cinco millones de fanáticos por trinchera…

  5. Superhombre
    2011/05/26 en 11:25

    Ya te digo…

    Goya y los garrotazos. Y los dos muy enfurruñados, y muy dignos, que la culpa siempre es del otro, que ni se te ocurra compararme con esos, patético…

    • Enrique J.
      2011/05/26 en 11:57

      Si le das un garrote a quien carece de educación para razonar su único idioma será el garrotazo. Goya “grabó” la ignorancia, la barbarie y la superstición producto no de una idiosincrasia nacional si no de una época oscura que también tuvo luces como el liberalismo. Pero en doscientos años han cambiado cosas y algunas incluso a mejor.

      • Superhombre
        2011/05/26 en 12:16

        Hombre, un punto de encuentro. Dadme un punto de encuentro y moveré España. O algo así.

        • Enrique J.
          2011/05/26 en 12:35

          La indignación pacífica de la llanura puede ser ese punto. Pero antes que un problema de ideología nos encontramos ante un problema de sustrato. Durante el “Jeu de Paume” en el que nacieron la izquierda y la derecha su juego estaba supeditado a una fraternidad, una igualdad y una libertad que debemos recuperar.

          ¿Lograremos abandonar las suspicacias aunque nos vaya en ello la vida?

          • Superhombre
            2011/05/26 en 13:03

            Ahí le vamos dando.

  6. Lisabibi
    2011/05/26 en 01:01

    Oups! rectificación: valores de bolsa. Es lo que tiene el escribir demasiado deprisa…

    • Superhombre
      2011/05/26 en 01:38

      Y ya lo dejo porque al final voy a parecer de derechas…

      • Liu
        2011/05/26 en 09:07

        por dios superhombre, no lo vas a parecer al final, vienes pareciéndolos desde el principio

        • Superhombre
          2011/05/26 en 09:49

          Pues lo siento, con lo bonito que es moverse desideologizado.

          • 2011/05/26 en 11:38

            Tan desideologizado como Intereconomía, diría yo. Porque el neoliberalismo (o la Ilustración, ya puestos) no son ideologías. Claro que no.

  7. Lisabibi
    2011/05/26 en 00:53

    Superhombre: lo de las conspiraciones y las teorías conspiranoicas ha sido siempre cosa de la derecha. No he visto jamás en ningún país democrático que señores imputados e implicados en casos de corrupción que van a ir a juicio, tengan la santa jeta de no solo no dimitir, sino de presentarse de nuevo a las elecciones, y encima ganar. ¡Toma castaña!
    A eso le llamo yo tener delirios de grandeza, pero sobre todo ser un canalla de primera. Y los que votan a esos señores una de dos, o también deliran, o están ciegos de gravedad.
    El capitalismo no estaba demasiado mal cuándo no era global, sino local, pero hace ya mucho tiempo que es global. Ahora la vieja frase zen de la cuál se han apropiado los astrofísicos, “El aleteo de una mariposa en Tokio puede provocar un huracán en Nueva York”, se ha convertido en una realidad pura y dura. Cae el banco Lehman y caemos todos también. Dependemos de un dinero que no existe, que fluctúa, que aparece y desaparece como si fuese un fantasma. Estamos en manos de cosas rarísimas, de brockers, de balores de bolsa, de siglas. No te engañes superhombre, no son los políticos los que gobiernan, sino los tiburones de Wall Street a los cuáles tienen que obedecer los políticos porque si no, les echan. Hay intentos muy loables, pero también muy criticados, como es el caso de Barack Obama, un hombre con ideales, que no idealista sino pragmático, que apuesta fuerte, que insiste, que de hecho está consiguiendo cosas, y sin embargo está siendo criticadísimo por sus propios compatriotas. Ojalá no cayera, pero me temo que acabará en la trituradora. Y de nuevo, otro Bush. Así está el mundo, Facundio.
    Por cierto, la hegemonía china está a la vuelta de la esquina, ya lo decía un tío mío con dotes premonitorias haces muchísimos años, “Cuándo vengan los chinos…”.
    Pues ya están aquí.

    • Superhombre
      2011/05/26 en 01:36

      ¿Y quiénes son: los chinos socializadores, o los chinos mercantilistas?

      La izquierda irredenta no quiere saber que hay un neoliberalismo muy válido porque le interesa más agitar los fantasmas de la caverna. Igualito que a la inversa. Pero ya sabemos que la objetividad no puede caracterizar a los alineados.

      Por cierto, cabría preguntarse si Obama considera el sistema capitalista nefasto o simplemente mejorable.

      • Enrique J.
        2011/05/26 en 08:18

        “hay un neoliberalismo muy válido”

        Creo que vas a atrasado de noticias. Te pongo al día: las teorías neoliberalistas han provocado una crisis en cadena de toda la economía mundial que sólo ha podido ser frenada, de momento, a costa del endeudamiento extremo de los Estados (y el empobrecimiento de sus ciudadanos). Pero, los que han provocado la crisis, y como en aquella fábula de la rana y el escorpión, fieles a su naturaleza, están aguijoneando al que les intentaba ayudar a vadear el río y, ahora, nos vamos a ahogar todos.

        Con respecto al capitalismo este necesita de una sobreproducción para funcionar y ¿te has dado cuenta de que es imposible un crecimiento exponencial sostenible en un planeta de recursos finitos?

        Pero, eh, Superhombre, seguro que tú, por cómo hablas, tienes la solución, ¿verdad? ¿Te importaría compartirla con el resto?

        • Superhombre
          2011/05/26 en 09:43

          ¿Qué tal una especie de eclecticismo ilustrado? Bah, suena utópico en un país con tendencias guerracivilistas.

          • Enrique J.
            2011/05/26 en 11:04

            Los países no tienen tendencias, son sus ciudadanos los que las tienen. Y los únicos que yo conozco que, en este, sufren de ese “guerracivilismo” habitan todos en un único canal de televisión. Y sólo ellos sabrán por qué se empeñan día tras día en enconar a sus televidentes. Tal vez estén en el negocio del tráfico de armas. Mmm, al menos dos de ellos, que yo sepa, han sido condenados por un tribunal pero, curiosamente, eso parece darles importancia ya que son los más aplaudidos por el resto…

  8. hector
    2011/05/25 en 19:28

    curioso post.

    • Ramón Buenaventura
      2011/05/26 en 09:31

      Curioso comentario.

      • hector
        2011/05/27 en 12:43

        es que no me cuadra; no encaja Ud. en el arquetipo de “gauche caviar” al uso para nada. Los argumentos no parecen suyos, sencillamente. En fin, sorpresas te da la vida, que diría la Orquesta Platería. Última hora: Chacón lo deja todo porque, por lo visto, está buscando el coche. Con el ruinazo que tenemos , para que encima te roben el coche… perdón, cotxe 😉

        • 2011/06/01 en 07:07

          Qué será la «Gauche caviar»… Da igual. De todas maneras, llevo muchos años sin discutir ninguna opinión sobre mí: todo el que asoma la cara en público está sujeto a valoración libre por parte quienes lo ven,,, En cuanto a Chacón, me parece una personajilla de tres al cuarto, pero habría preferido que se quemase ella en estas elecciones, más que nada por quitárnosla de encima.

  9. Lisabibi
    2011/05/25 en 16:35

    De cinismo nada, Ramón. Tu artículo coincide de pleno con mis perspectivas más lúcidas, aunque eso me enrabiete. Me gustaría ser menos lúcida como los cándidos ciudadanos que han votado al PP. Pero a estas alturas ya he perdido la inocencia o la tontería, que es lo mismo. Todo el sistema mundial cabalga sobre el capitalismo salvaje, y el PP no hará otra cosa que seguir sus normas alegremente. Nos van a estrujar a tope. Si eso sirviera para sacarnos de la crisis lo aceptaría con resignación, pero no, no será así. El capitalismo feroz, que es el que hay, solo está diseñado por la avaricia de los ricachones. Aumentará más la pasta en manos de 4 tipejos de alta cuna y de baja cama, y aumentará la pobreza de todos los demás, que somos casi todos. El cinismo no está en tu artículo, Ramón. El cinismo es ya el propio sistema que con toda su capacidad propangandística y disuasoria ha hecho creer a mucho inocentón que el santo patrón de la gente de a pie que nos salvará de la debacle es distinto del que nos ha hundido. Con el tiempo se verá que no, naturalmente. Va a ser peor. Nos van a estrujar como limones. Esperemos que los señores que han votado al PP por falta de sesera, se den cuenta pronto, lo más pronto posible. El barco se hunde aunque se llame el Titanic, y más que se va a hundir todavía. le echarán la culpa al gobierno socialista por la herencia que les han dejado sin recordar, ellos, tan desmemoriados, que la herencia que le dejó Aznar a Zapatero fue de órdago a la grande. En fin, yo pienso ya desde hace mucho tiempo que estamos asistiendo al final de una época o sistema o civilización, que no tiene arreglo posible para entrar lentamente en otra que no sabemos cómo será. ¿Pero que Occidente se hunde? Por supuesto que se hunde y más rápido de lo que nos pensamos, desde ya te lo digo.
    ¡Saludos!

    • Ramón Buenaventura
      2011/05/25 en 17:39

      Lo del cinismo se refiere exclusivamente al último párrafo de la nota, Lisabibi… La verdad es que nunca se me ha dado muy bien esta modalidad de la sabiduría humana.

    • Superhombre
      2011/05/25 en 17:46

      Sonrojante lo que atina a decir la izquierda conspiranoica, incapaz de ver más allá de sus delirios…

      • Liu
        2011/05/25 en 23:01

        lo sonrojante es que un partido arrase en ciudades donde presenta a candidatos que están encausados por estafa, cohecho y otras lindezas.

        • 2011/05/25 en 23:33

          Si que se presenten acusados de corrupción es sonrojante… esto no tiene nombre: http://www.elpais.com/articulo/espana/PP/reparte/Badalona/folletos/lema/queremos/rumanos/elpepuesp/20100424elpepunac_12/Tes

          • Superhombre
            2011/05/26 en 01:11

            Siempre la misma cantinela, forofos ciegos que sólo saben leer en una dirección, con las orejeras bien plantadas. Que no es otra cosa que leer con aquiescencia la doctrina impartida a través del grupo Prisa (pobrecitos ellos, los desheredados). Da igual que el mapa de la corrupción siga encabezado por los socialistas: lo que hay que evitar es que la cruda verdad te estropee un bonito dogma.

        • Superhombre
          2011/05/26 en 01:18

          ¿Qué pasa, que en el País y en Público no salen los encausados de la izquierda? Algo falla si parte de la población no está bien informada.

    • Mac
      2011/05/26 en 11:45

      Lisabibi siento decirte que los que votan al PP son como los supporters de un equipo de futbol, no les importa nada más que ganar como sea, aunque sea de penalti injusto en el último minuto. El PP tiene una masa fiel y disciplinada que no se cuestiona nada simplemente meten el papelito en al caja y ya han contribuido a engrandecer este país. Intentar razonar con la mayoría de ellos no sirve más que para gastar saliva, muy pocos dan argumentos racionales, al primer por qué se pasan al ataqué, a decir que los otros patatín, patatán…
      Saludos.

  10. Superhombre
    2011/05/25 en 15:01

    ¿Para qué la religión pudiéndonos aferrar ciegamente a una ideología?

    O de cuando la cigarra le echaba la culpa de todo a la hormiga.

    Aun así, parece que vamos progresando.

  11. Enrique J.
    2011/05/25 en 13:52

    “vamos a salirnos de él, con todas las consecuencias. Solo si gana unas elecciones sobre estas premisas tendrá sentido y valor que el gobierno vuelva a manos de la izquierda”.

    ¿Y ya nos van a dejar hacer eso los cada vez más numerosos y preparados ejércitos privados (antes llamados mercenarios)? Pese a que mi lógica y mi sentido común me dicta que esto sólo puede terminar con un derramamiento de (nuestra) sangre y que ni con esas tenemos ninguna posibilidad de ganar intento (¡lo intento!) ser optimista. Al fin y al cabo, todos somos seres humanos. Lo son los periodistas que propagan sus mentiras, lo son contables que camuflan sus estafas, lo son, incluso, los policías que revientan las manifestaciones pacíficas, y también lo son, desde luego, los políticos sin cuya complicidad no podrían manejar nuestras democracias. La revolución debe ser global y debe empezar por liberar a sus sirvientes, a los que nos fabrican las cadenas. O eso o ya podemos ir preparando un ejército popular. Pero no tenemos nada que hacer y es probable que incluso les hagamos un favor al reducir la población mundial. 😦

    Abrazos!

    • Ramón Buenaventura
      2011/05/25 en 17:37

      No sé, Enrique: espero que tu pesimismo máximo no acierte en nada o casi nada, porque da escalofríos pensar en un país ocupado por mercenarios al servicio de la canalla internacional. En realidad, lo que yo espero, aunque sin gran convencimiento, es que esta variante del sistema se derrumbe ella sola y que entonces sean los neoconservadores quienes tengan que urdir nuevas estrategias. Ello os daría, a quienes estéis vivos en ese momento, un periodo de tranquilidad más o menos largo…

      • Enrique J.
        2011/05/25 en 21:34

        ¿De quién es la carne sacrificada en el altar a Moloch? :-/

        • Ramón Buenaventura
          2011/05/26 en 09:29

          Te recomiendo la entrada MOLOCH de la Wikipedia. La verdad es que yo no supe nada de Moloch hasta los veintitantos, cuando leí por primera vez el HOWL de Allen Ginsberg… Se supone, de todas formas, que era un culto de comer niños crudos. En fin.

  12. rafael
    2011/05/25 en 13:44

    Creo que en resumidas cuentas la cosa será como usted dice, D. Ramón. Mi esperanza estriba en que un sistema nuevo, menos canalla que el actual, renazca de los escombros en los que se convertirá el actual en no muy largo plazo. El sistema está agotado. Su pilar principal, los EE.UU, a costa de empobrecer a los demás, tratará de ser el último en caer, pero caerá. En su caída se llevará por delante mucho bienestar. Esta década será demasiado histórica, por desgracia. Esperemos que la izquierda, si hace las cosas inteligentemente, esté lista para tomar el relevo.

    • Ramón Buenaventura
      2011/05/25 en 17:33

      Esperemos, en efecto, aunque a mí me va a pillar más bien tarde. 🙂

      • rafael
        2011/05/26 en 06:39

        ¡No diga eso, hombre!.
        Hay una cosa que no sé cómo integrar en el vaticinio que comparto con usted. Una parte del mundo, enorme en su población, se está acomodando al modelo capitalista, reproduciendo prácticamente el mismo camino que Occidente. La India, porque lo veo cada día, y China, por lo que leo e intuyo. Es un tercio de la población mundial que está abrazando este sistema de manera inexorable al parecer. Son distintos a los occidentales, tienen otra manera de pensar, pero me preocupa que gracias a ellos ese sistema no se derrumbe completamente o tarde más de la cuenta y nuestra esperanza se quede en un chasco. Veo una posibilidad en cambio: el capitalismo, allí donde se instala, actúa como un catalizador, como un “potenciador del sabor” de un caramelo, de lo bueno y lo malo de una sociedad, exacerba algunas cualidades positivas y otras negativas. Sin embargo, no todas tienen el mismo peso en lo social. Entre lo positivo yo contaría la creatividad y el individualismo hasta cierta dosis. Entre las negativas, la insolidaridad, el individualismo exarcebado, la avaricia. Toma las debilidades y problemas que ya existen en cualquier sociedad y las revuelve e hipertrofia, hasta que la sociedad estalla. Lo he visto en Túnez y probablemente sea un elemento común a Egipto y el resto de países que están ahora en ebullición. El capitalismo alimenta los sueños del hombre pero también sus ansias. Esa imagen del lado mexicano de San Diego es una fotografía de ese sueño que se tornará en pesadilla, cuando el ansia y los deseos no puedan ser satisfechos y la gente se queda atrapada en su sueño de prosperidad. Atrapados como tantos otros en nuestra España (o en EE.UU) que se veían viviendo la jubilación en una casa con piscina y garage y dos coches y viajes a Cancún simplemente por el hecho de comprar y vender sucesivamente la casa en la que viven.
        Estoy viendo eso en la India, un país con muchísimos más problemas internos que España o Túnez, y estoy seguro de que terminará reventando como España o como Túnez. Pero la cuestión es cuándo.

        • Ramón Buenaventura
          2011/05/26 en 09:26

          Muy bien expresado, Rafael. Aquí lo peor es que ninguno queremos tener razón. Supongo que Casandra tampoco quería. 🙂

  13. Xavi
    2011/05/25 en 13:38

    Hola Ramón,
    Un problema añadido a todo esto es el ejército. El cual, no ha cambiado ni un ápice su posición desde el Franquismo. Lo mismo que la Iglesia, vamos. Habría que reducir el ejército a la mínima expresión. No sirve para nada.
    Pero… la cuestión es si lo aceptarían de buen grado.

    • 2011/05/25 en 13:48

      No sé qué edad tienes, Xavi, ni cuál es tu conocimiento directo del ejército, pero yo, que he disfrutado largamente del franquismo y que, encima, soy hijo de militar, creo que el ejército ni se parece a lo que fue. Sigue habiendo en él mandos retrógrados, desde luego (no hay ninguna actividad humana en que no haya retrógrados), pero parece haber asimilado aceptablemente bien la democracia y su consiguiente pérdida de poder político. De veras: no creo que el ejército sea un problema principal en este momento. Ya veríamos, llegada la ocasión.

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