Inicio > General > Montxo y Puy – Puy y Montxo

Montxo y Puy – Puy y Montxo

2011/05/04

Fui con miedo al estreno de No tengas miedo, porque esta película de Montxo Armendáriz me levantó recelos ya cuando hablamos de ella por primera vez, es decir cuando aún no había pasado de mero proyecto. No veía a Montxo abordando este tema —los abusos sexuales infligidos a menores—, no entendía cómo podían adaptarse sus ya demostradísimos talentos cinematográficos a la historia de un padre que corrompe y mancilla el amor a su hija. Las películas de Montxo tienen siempre, me parece, una visión colectiva, un planteamiento que encuadra el relato en la sociedad, dándole así su sentido; y los abusos sexuales son pura patología personal en la que no desempeña grandes papeles la sociedadSun.
     El miedo se me curó en las primeras secuencias, y se me abrió la admiración. Como película, 2011.04.28 - Montxo y yo en el estreno de NO TENGAS MIEDO (Small)sin necesidad de recurrir al tema, No tengas miedo es un objeto artístico admirable, por su completa coherencia creativa, porque en ella todas las piezas funcionan de tal modo que el espectador no puede sino rendirse a la necesidad del conjunto. Es, si me permiten el símil, como un soneto en el que todas las sílabas están en su sitio, en el que todas las ideas e imágenes ocupan en cada verso el lugar que les corresponde, en el que los ritmos señalan e impregnan la semántica. Aquí, la mirada personal del director orienta en todo momento el relato, sin la menor pretensión de objetividad. Es como si la cámara nos estuviera advirtiendo: lo que os cuento es malo, reprensible, abominable, aunque os lo esté contando sin escándalo ni asco en las imágenes, sin gesticulaciones sobrantes en los actores, sin expresiones faciales torturadas, sin efectos dramáticos. Y, repito, todo alcanza la perfección según avanza la obra. La gramática cinematográfica empleada es el imprescindible para trasladar al espectador las muy controladas interpretaciones de los actores (que están todos muy por encima de lo habitual, no ya en el cine español, sino en cualquier cine) y la sucesión de los hechos que componen la historia. Solo hay un quiebro en la película: cuando la hija, en un almuerzo rutinario, sin preparación alguna, de pronto, le dice a la madre: «Mi primer amante fue papá». Es la clave del conjunto, lo que nos permite interpretar toda la obra: ese «papá»SunSun, ese modo trivial de expresar un horror.
     Deberían ustedes ver con sus propios ojos No tengas miedo.
     (Habrán observado que apenas entro en la cuestión de los abusos sexuales: lo han hecho casi todos los que han hablado de la película, de manera que a ellos los remito a ustedes. En
FilmAffinity pueden leer las reseñas y las opiniones de los espectadores.)
     (Y permítanme cerrar con una interioridad: espero que no te moleste esto, Montxo, pero creo que esta película es también obra de Puy: tus otros ojos de ver la vida.)
     (De todas maneras, Puy —y esto es broma— te podrías haber gastado cuatro o cinco eurillos más y comprar dos botellas de vino, en vez de usar la misma en las dos escenas de comida de la película. Call me )

 Sun Quiero decir: un padre que viola a su hija es un enfermo que no está insertado en la colectividad como tal enfermo (sino, generalmente, como persona normal), y que difícilmente se abstendrá de sus abusos por miedo al castigo (única acción que la sociedad puede intentar contra él, en realidad: con el daño ya hecho). En el plano teórico, podríamos considerar que estos seres patológicos son fruto de una mala educación sexual impartida por la sociedad, pero lo cierto es que no veo qué clase de educación podría resultar en una sociedad cuyos individuos fuesen todos una panda de alegres fornicadores sin complejos ni síndromes.
SunSun El efecto habría sido tremendamente distinto si, en vez de papá, el personaje le hubiera dicho a la madre «tu marido». No habría sido inverosímil que la muchacha trastornada le hubiera soltado a la madre de mirada ausente: «Mi primer amante fue tu marido»; pero eso habría encajado en otra película, mucho más agresiva, mucho más nerviosa.

Anuncios
  1. Lisabibi
    2011/05/06 en 03:03

    Yo pienso que no es lo mismo los abusos a menores, así, dicho en general, que el abuso de una menor que es la propia hija. A pesar de que sigue siendo pedofilia, yo creo que pertenece a otra patología, bastante menos corriente, y en mi opinión, más extraña y aterradora. A priori, toda violación es una manifestación de poder sobre el inferior, pero en el caso de una hija hay un elemento patológico más distorsionante, que va mucho más allá de lo que llamamos pedofilia.
    Viéndolo desde ese punto de vista, estaría de acuerdo con Ramón B. No me parece tan social, sino algo totalmente endogámico. De hecho lo es tanto, que pueden pasar años antes de que se sepa fuera de la propia familia e incluso dentro. No he visto la película, por lo tanto no puedo opinar más, pero esa frase de la hija a la madre parece sugerir que cuándo la niña sufrió el primer abuso, no era ni siquiera consciente de la anormalidad y del horror del mismo.
    Veré la película. Muchas gracias, Ramón, por recomendarla.

    • 2011/05/06 en 17:46

      En todo caso, lo cierto es que la película es muy buena y debe verse. Lo de menos, en realidad, es el tema central.

  2. Liu
    2011/05/05 en 15:21

    BUENO,ya seguiré de manera menos bruta, que aún estoy pirateando internet ajeno…

  3. Liu
    2011/05/05 en 10:57

    te equivocas Ramón, los abusos a menores son siempre sociales. Son una manifestación de poder sobre el inferior. Hay tanto de qué hablar.

    • 2011/05/06 en 17:44

      Pues no, no creo que me equivoque, Liu, a no ser que extendamos lo social a todo el conjunto de lo humano. Evidentemente, sin sociedad no existimos, luego todo lo que somos depende de ella. Pero, insisto, los abusos sexuales no me parecen hechos sociales, sino comportamientos individuales patológicos. Claro, podrías contestarme: lo patológico se deriva de la situación social; sin sociedad (concepto inconcebible) a nadie podría parecerle mal que un padre se acostara con su hija, nadie se sentiría mal, ni culpable. Pero.

      • Liu
        2011/05/09 en 15:40

        qué es abuso y qué no lo es está determinado por ley, lo mismo qué se considera enfermo mental, algo que cambia según épocas y países. En Viaje a África, que Gide hizo con Marc Allégret éste anotaba en su diario el trato sexual que tenía con niñas. Hoy se consideraría que hubo abuso -aunque no violación– y coacción o incluso incitación a prostituirse. El abuso sexual a menores en nuestra sociedad está muy tapado y eso es también una patología social.
        De la película hubo muchas cosas que me gustaron, y aunque me extrañó que no les diera a los padres la oportunidad de largar un parlamento –como en Precious, donde ves que Mo´nique se gana el oscar– exculpatorio, me pareció genial porque Montxo A. los dibuja como ve la niña a sus padres, cerrados como fachadas.

        • 2011/05/09 en 19:04

          Esa imagen, «cerrados como fachadas»…

  4. Rq
    2011/05/04 en 22:01

    Yo vengo de verla, rauda y veloz cual rayo. Creo que ha acertado de lleno en el tono que mantiene a lo largo de todo el metraje. Le haga llegar mis felicitaciones 🙂

    • Ramón Buenaventura
      2011/05/04 en 22:43

      Se las haré llegar, por supuesto. Mira tú qué encargo.

  5. Marian
    2011/05/04 en 20:35

    Gracias por la crítica de la película.
    Marian

    • Ramón Buenaventura
      2011/05/04 en 22:44

      De nada, Marian. En realidad no es una crítica, sino una exclamación.

  1. No trackbacks yet.
Los comentarios están cerrados.
A %d blogueros les gusta esto: