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Inverosímil bis

2011/02/18

¿Cómo es posible que una película tan espantosamente mala, mala, mala (Black Swan) pueda dar lugar a este increíble muro de las alabanzas?

http://www.elpais.com/articulo/cine/Camino/perfeccion/elpepuculcin/20110218elpepicin_4/Tes

No creo —conste— que el señor Costa esté al servicio pagado de los estudios norteamericanos; creo, sencillamente, que, a fuerza de ver engaños, se le han acondicionado las neuronas para reaccionar en salva de aplausos ante los grandes montajes hollywoodenses.

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  1. Ramón Buenaventura
    2011/03/29 en 23:00

    Pues eso: un horror de obra maestra. Abrazo.

  2. Rq
    2011/03/29 en 22:39

    Pues tanto me hablaron tantos de la dichosa película que me habían quitado las ganas de verla por pura saturación. Ayer mi amiga Inma, que terminó psicología y anda tratando de especializarse en psicoterapia, me dijo que ella no entiende de cine pero que era interesante para mostrar el perfil del psicótico (por lo visto la de Hable con ella es interesante para mostrar el perfil del perverso; no sé, tendría que recordarla más de lo que la recuerdo). Así que vengo ahora del cine. Y buf, a mí también me ha parecido un bodrio, aburrida hasta decir basta, y bastante ñoña; espero que al menos les sirva a los estudiosos psicólogos (pero ya hablaré con Inma, a ver qué cojones le están enseñando :D). De camino al ciber me venían doliendo los euritos que he soltado por verla, así que me he tenido que entretener poniéndola a parir mentalmente, ya que he ido sola (evidentemente ya todo el mundo se la había visto). Al menos me he podido echar unas risas pensando en que deberían haber cambiado el poster de la peli y haber puesto el careto del maestro (que encima es feito el pobre) y así podríamos al menos analizar la novedosa versión donde el cisne negro acaba transformándose en un tontorrón cisne blanco, con lagrimitas en los ojos incluidas tras el beso de Natalie con ojos pintados de negro, y todo, oh, penita, penita, para volver a un final análogo: cuando ya parecía que iba a poder tocar la gloria, paf, el tontorrón cisne blanco ve esfumarse su dulce sueño de romper el maleficio a través del amor de -en este caso- la deseada princesa, para quien los misterios de la vida y de la muerte son solo un chiste. Y la muy puta va y se le mata, dejándole con esa cara empolvada de talco for ever. Qué perra ¿no? :DDD En fin, que en ésta sí que coincido contigo. Menos mal que Natalie es muy guapa y al menos mirándola evité quedarme dormida 🙂
    (No sé si verás este comentario en un post tan atrasado -¿tienes avisos de eso?-, bueno, si no lo ves, me lo dices y lo pongo en uno más actual :D)

  3. rafael
    2011/03/14 en 07:59

    ¡Ya he visto la dichosa película!. Y sin pagar, como era mi deseo.

    Lo diré muy claro, para una vez que D. Ramón y yo coincidimos en esto de las películas (yo nunca podré perdonarle, D. Ramón, que no le guste a usted el cine de Woody Allen 😉 ):
    Primero. Yo tampoco entiendo ese muro de alabanzas que ha despertado la película.
    Segundo. Yo voy a ser más rotundo y menos magnánimo que D. Ramón con el serñor crítico: yo no creo que al señor crítico se le hayan amoldado las neuronas al cine hollywoodiense, yo creo que ese señor estaba claramente ganándose el pan cuando escribió todos esos elogios a la película. Porque para mí es inverosímil que alguien que escribe como crítico de cine, y se supone se merece tal honor, para lo cual digo yo ha visto y apreciado el buen cine desde Chaplin hasta Kubrick, pasando por Orson Wells etc etc etc, escriba todos esos elogios hacia un film como el Cisne Negro, si no es porque se tiene que ganar el pan como buenamente puede.
    Y tercero. Comprendo perfectamente que alguien como D. Ramón, que sin duda tiene el gusto artístico bastante más afinado que el mio, después de ver el Cisne Negro no pudiera reprimir sus ganas de escribir “mala” no se cuántas veces, si a mí me pareció, muy al principio interesante, después anodina, pasar a aburrida, después a mala, y al final del film, a malísima.
    La película no se la cree ni su realizador. ¡Pero si nos quiere hacer creer que en el mundo de la danza clásica puede haber una bailarina, que encima es la elegida como substituta de la princial, que va a salir al escenario CON LA ESPALDA COMPLETAMENTE TATUADA!!!
    Un chorrada de película, infumable. Lo único meritorio: el esfuerco físico de Natalie Portman (que no su interpretación, pues ella tampoco se cree el papel, me temo).

    • Ramón Buenaventura
      2011/03/14 en 09:02

      El esfuerzo físico de Natalie Portman será meritorio (a mí nunca me despabilan la admiración estos esfuerzos titánicos a millón de dólares el minuto, pero en fin), quizá; lo cual no quita que también ella haya contribuido a la pésima calidad de la película con su braceo: parece ser que se empeñó en que no la doblaran, porque hizo ballet de pequeñita. Y no hay quien se la crea como diva del baile.

  4. rafamonreal
    2011/02/22 en 18:04

    ¡Hay qué ver cómo levanta pasiones la peliculita!. Lo que yo decía…¡y es que Natalie es mucha Natalie! :-))

    http://www.adn.es/lavida/20110222/NWS-1237-cisne-negro.html

    Saludos.

  5. Jeff bailey
    2011/02/21 en 19:23

    Claro, porque la explicación “a Jordi Costa le ha gustado sinceramente y a mi me ha parecido espantosa sinceramente, y los dos tenemos nuestros motivos relacionados con exclusivamente con la propia película” no la consideramos factible, ¿no?. Alguien tiene que estar equivocado o padecer un síndrome de algún tipo.

  6. 2011/02/21 en 14:02

    Pues mire, no, ni mucho menos: no es eso lo que yo he dicho (que Costa esté atontado de tanto ver cine hollywoodense); lo que he dicho es que Jordi Costa, como tantos otros críticos, como tantos otros profesionales, es más sensible que los demás mortales a las sabias promociones de Hollywood y, sobre todo, al «hype» que montan en torno a las películas (tremendo, en el caso del luctuoso cisne). Como yo era más sensible, mientras estuve dentro, a lo equivalente en el mercado editorial. Hay una especie de retorcido síndrome de Estocolmo en las profesiones.
    Y ya. Aquí paz y en el cielo gloria.

  7. 2011/02/21 en 07:00

    Agradezco mucho todos los comentarios. Sigo pensando que la película en cuestión es espantosa, tanto desde el punto de vista de la técnica cinematográfica como en lo tocante a su contenido y a su modo de presentar el arte y la vida; y sigo pensando que un chorro de alabanzas como el de Jordi Costa (o, en FOTOGRAMAS, el de otro crítico cuyo nombre no recuerdo ahora) solo puede explicarse por la hipersensibilidad que los expertos profesionales desarrollan ante las manipulaciones del márquetin hollywoodense. Por lo demás,sí, lo confieso: me molesta que una chica tan encantadora y tan lista como Natalie Portman se haya metido en semejante bodrio. Todos metemos la pata.
    Y vale. Hay asuntos mucho más importantes.

    • Nijinsky
      2011/02/21 en 13:34

      Que viva la discrepancia!!Sr Buenaventura.Gracias por dejarnos entrar en su casa.
      Y sí, claro que hay temas mucho más importantes, con la que está cayendo, detenerse en estas nimiedades pues es casi pecado.

      Pero es que no me resisto, lo siento, porque Vd. puede seguir pensando lo que quiera, faltaría más, no hace falta que salga a reafirmar nada, ya lo ha hecho dos veces.Y creo, que ni yo ni nadie ha venido aquí a postear para hacerle cambiar de parecer, lo que me sigue pareciendo infame, es que acuse a uno de los grandes analistas audiovisuales y en textos críticos, como es el sr Jordi Costa, de “solo puede explicarse por la hipersensibilidad que los expertos profesionales desarrollan ante las manipulaciones del márquetin”

      Vamos, que el sr. Costa está atontado de ver tanto cine Hollywoodiense,y todo le parece la repanocha.

      Y dale!! Otra vuelta de tuerca.

      Por mi parte, de nuevo, gracias, por molestarse en contestar y no se preocupe, que no volveré a mugir.

  8. Enrique J.
    2011/02/19 en 21:52

    El señor Buenaventura ya explicó en un post anterior por qué no le gustó la película y en este su desconcierto ante, imagino, cosas como ” una apoteosis de cine puro, que de ningún modo puede (ni, por supuesto, merece) ser reducida a palabras”. No creo que la intención del señor Buenaventura fuese más allá de querer mostrar su sorpresa, siendo escritor, ante tamaña exageración. O no, a lo mejor se levantó con ganas de escocer. A mí no me importa lo más mínimo aunque, desde luego, la próxima vez debería de tener más cuidado porque las palabras las cargan los lectores. 😀

  9. rafael
    2011/02/19 en 21:32

    Pues mira, acabo de ver en el cine “El discurso del Rey”, en versión original subtitulada. No es de esos films que te hunden en la butaca, que te subyugan, pero cuenta con dos actuaciones sublimes, y no exagero con el adjetivo, además de tener un buen ritmo narrativo y carecer de efectos superfluos. Muy recomendable.

  10. rafael
    2011/02/19 en 11:22

    No he visto la película. Yo la vería (gratis) por la única razón de que está Natalie Portman :-).
    No obstante, si el señor Costa no se equivoca y dice que el fin hay referencias a un film como Showgirls, ya me echa un poco para atrás. Y me da por pensar que el señor Costa ha valorado el film por la misma razón por la que yo iría a verlo. Y es que Natalie…¡ay mi Natalie!.

  11. Liu
    2011/02/19 en 10:58

    Me adhiero a lo que comenta Enrique J. No sólo está en su casa, sino que los gustos de Ramón Buenaventura están tan ¨”aquilatados” desde hace tiempo, así que quienes le leemos somos capaces de decidir por nosotros mismos si nos gustará o no lo que a él le encocora, jaja.

  12. Nijinsky
    2011/02/18 en 20:54

    No sé si vd está o no de coña, en serio, pero es la segunda vez que se pone a dar patadas al trabajo de Aronofosky y al dichoso Cisne Negro.
    Me parece muy bien, ya lo ha dicho en otro post, hace unos días, que le parecía una película “MALA””MALA””MALA” y lo repitió hasta quedarse sin comillas, pero respete un poco el gusto de los demás, hombre. Ya se que es su casa y puede decir lo que le venga en gana… pero ¿debo sentirme mal porque a mí me gustó? ¿debo sentirme estúpido o inferior por ver otra película distinta a la suya?
    ¿No le gustó ni siquiera ese sentido de “ligne” de la Portman, embutida en esas plumas?
    ¿Por que no se entretiene otro rato en saber si el de la foto es de una puñetera vez Rimbaud?
    Por cierto, es la única que no le gusta de este director o también odia de la misma forma el resto de su trabajo.

    • Enrique J.
      2011/02/19 en 00:22

      Si me lo permite, tanto usted como el dueño del blog, creo que, en efecto, debería sentirse estúpido pero no por gustar de dicha película si no por escribir ese mensaje, si es que realmente va en serio. Si los gustos dependieran de la inteligencia esta sería la cosa más aburrida del mundo y si lo fuera no entiendo a qué vendría entonces tanta insistencia o preocupación por serlo o no. ¿No? 🙂

      • Jeff Bailey
        2011/02/19 en 11:57

        Ese juego dialéctico sobre la inteligencia y el gusto oculta hábilmente otra cuestión. La manía de poner a parir al crítico en lugar de a la película es una demostración en primer lugar de que se tiene poco o nada que decir sobre dicha película, y en segundo lugar de que uno se cree en posesión de la verdad absoluta.

        Si al crítico le ha gustado hay alguna motivación de índole patológico en ello. Costa aplaude “engaños” y se le han acondicionado las neuronas, el otro debería sentirse estúpido por escribir el mensaje…Mientras es el señor Buenaventura el único que obra con una legitimidad intelectual absoluta, de hecho es el poseedor del juicio correcto, centrado y no sujeto a distorsión ninguna sobre “Cisne negro”, a la que le dedicó un copy-paste de una enorme enjundia analítica.

        Película la de Aronofsky que por otra parte aún no he visto y que puede parecerme desde espantosa hasta magistral sin ningún problema. No sé si estaré de acuerdo finalmente con Buenaventura o con Costa, todo puede ser, pero el texto de Costa trata sobre cine y el (los) de Buenaventura sobre personas que no tienen una razón que él si tiene.

        • Enrique J.
          2011/02/19 en 15:18

          Pues debo de ser tan hábil que ni yo mismo me he dado cuenta de la ocultación. 🙂 Sólo me resulta curioso que se trate de medir la inteligencia propia computando las coincidencias en gustos con quien de antemano se ha juzgado como inteligente. Como si lo que le hiciese inteligente a Einstein fueran las películas que ha ido a ver al cine o los libros que se ha leído o sus comidas favoritas. En todo caso yo diría que unos gustos parecidos implican unas vivencias parecidas pero ¿una inteligencia similar? ¿Qué tendrá que ver una cosa con otra?

          • Jeff Bailey
            2011/02/19 en 16:35

            No, la inteligencia nadie la computa a través de la coincidencia de gustos, esa coincidencia o no es irrelevante. El considerar a unos inteligentes y a otros no se infiere de la entrada del blog, de donde se deduce que unos han sido engañados y otros han visto la luz. ¿Por qué debe deducirse que a Costa se le han acondicionado las neuronas para aplaudir los montajes hollywoodienses?, ¿no puede ser más fácil y simplemente le ha gustado?, teniendo en cuenta que además se molesta en escribir sus razones.

            A partir de ahora podemos debatir así sobre las películas, psiconalizando al otro para demostrar que se equivoca. Por ejemplo “Ramón Buenaventura tiene un trauma con las bailarinas y/o fue rechazado por Natalie Portman”, por eso no le ha gustado “Cisne negro”. Digo yo que el señor Buenaventura también tiene sus razones y no son enfermizas necesariamente, pero en ningún caso ha dado más argumentos de los que da Costa.

            ¿Por qué le parece increible ese muro de alabanzas?, ¿a lo largo de su vida no ha vivido discrepancias frontales sin que al que discrepa le pase algo en sus neuronas?.

            Uno, sin ser profesional, lleva ya 12 años escribiendo muchísimo sobre cine en múltiples foros de internet y está acostumbradísimo a reacciones frontales entorno a la misma película. Ese cachondeo sobre las neuronas de Jordi Costa puede ser comprensible si ambos son colegas y se pican con camaradería, en caso contrario debería ser la película el objeto de conversación y mucho mejor, por qué cree que esa crítica no tiene razón o en qué argumento va errada.

            Obviamente es su “casa” y puede escribir lo que quiera, pero a los que nos permite amablemente la entrada también podemos expresar nuestro pasmo ante esa seguridad que manifiesta ante su acertadísima percepción y lo increiblemente engañados que están los otros, pobrecitos.

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