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Campeche

2010/05/30

Aquí se crió —y no donde mienten las crónicas— don Juan Carlos I el Campechano, flor de la raza real:

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Todos los moradores de Campeche son campechanos y gozan de una Sanidad Pública que el resto de los mortales —gente de gordillo, en general— les envidia. La calle mayor de la ciudad aún no se llama Avenida del Gran Borbón, pero todo se andará.

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  1. Luis
    2010/06/03 en 09:12

    Zapatero y el ex-presidente de Extremadura Rodríguez Ibarra parece que tambien vivieron en Campeche. En cambio Montilla y Aznar parece que no. !Que cosas!

  2. Ramón
    2010/06/01 en 02:38

    More & more: Aquí una corta pero jugosa entrevista con el gran Dave Simons… por si interesa. A mí me fascina su curriculum artistae…

  3. Ramón
    2010/05/31 en 20:32

    Y por cierto, qué importante es eso de tener un Rey tan campechano, ¿Verdad?… me enorgullezco mucho de mi franquista “”raza” cuando la principal cualidad del principal representante de su estado es esa… “Que e mu campechano” y que “que valiente estuvo con lo de Tejero”… da igual si luego no sabe arrancá la ajamoto o se tropieza hasta con su propia sombra o lo tenemos que aguantá hasta que los espermatozoides se le arruinen a su familia (dado que el mendas no es elegible aunque seamos mu democráticos)… Lo importante es como le da la mano a to quisqui y lo muy valorado que dicen que está en el mundo porque el tipo e mu campechano…

    Viva Eg-paña, coñio, y el mosto de uva.

  4. Ramón
    2010/05/31 en 20:17

    Sin nada que ver pero aprovecho esta campechana entrada para recomendar con mucho entusiasmo la nueva serie del más que excelente productor y guionista Dave Simons (impagable su serie The Wire, no así tanto la de Generation Kill, sobre los marines en Irak, muy bien hecha, como todo lo que hace este escritor periodista, pero es que a mi a los marines como que les vayan dando por sus jetas de psicópatas unineuronales)

    La nueva serie de la que hablo es TREME (viene con subtítulos aparte, para el que no sepa inglés y le importe una higa que escriban los subtituladores “bale” por “vale”, además de otras lindezas supraoriginales)

    Hace ya tiempo que se sabe que el mejor cine, es decir los mejores productores y guionistas trabajan actualmente para las cadenas de televisión norteamericanas… entre otras cosas porque, alejados ya del estrecho margen de las dos horitas que dicen los expertos que podemos mantener nuestra atención como público en una sala de cine sin comenzar a emitir bostezos, los guionistas de TV tienen la posibilidad de desarrollar los personajes durante una serie de capítulos enlazables por la trama sin que ningún productor de los grandes estudios de cine les hagan meter las morcillas que nos meten para salvaguardar sobre todo el estilo “iunaitedestei” del “semos los mejores… ra..ra…ra y etc etc…

    Los personajes, en series como The Wire, o ahora en esta excelente Treme, tienen una cobertura y un desarrollo casi de teatro inglés antiguo… y una profundidad de matices muy de agradecer, con independencia de las fobias y cariños que les pillemos.

    Hay un personaje en Treme, interpretado por el grandioso John Goodman, que hace de profesor universitario batallador y escritor de novelas olvidadas, que no tiene desperdicio, como no lo tienen casi ninguno del resto de caracteres humanos que allí aparecen retratados en sus peripecias de reconstruir sus maltrechas vidas tres meses después del paso del huracán Katrina por la hermosa ciudad de Nueva(sic) Orleans…

    Y si son ustedes de los que se la sopla el drama y la furia contenida de los personajes… hagan caso de sus oídos… porque hay que ser un castrado de la trompa de eustaquio para no apreciar las maravillas musicales que aparecen en el transcurso de la historia que se nos cuenta en Treme, resumen y cierre de uno de los mayores aportes de ese glorioso país norteño llamado Iu Es Ei… el jazz, el soul, el blues… toda la música de la formidable raza negra en todo su esplendor… con el libidinoso Mardi Grass de por medio o como fondo de la historia… que va de músicos entregados a su arte hasta el ya no más.

    Yo voy por el tercer capítulo y estoy entusiasmado… confirmando que al lado de estas maravillas audiovisuales a uno le da una pereza horrible volver luego a abrir un tocho de novela… pues yo si me congratulo, sin sonrojo, de haber nacido en la época en la que la imagen se ha equiparado por fin a la palabra en poder de sugestión… la imagen es hoy un medio mucho más despierto y trabajado que las ya un poco consabidas palabrejas de siempre, que parecen a veces como putitas un tanto ajadas por las lenguas de siglos que las han lamido y relamido hasta casi vaciarlas de sentido… Pero la imagen, que tiene detrás el mecenazgo de la publicidad para invertir en ella miles de nuevas maneras de sugerir e inventar con ella, está en un momento dulce a contar desde los primeros daguerrotipos y las primeras virguerías que iniciaron los Buñuel y compañía, hasta nuestros días, donde algunos videoclips musicales superan con creces el intento banal de muchos escritorcillos de la generación Y de Ydiota con sus libritos Ydiotas y sus palabritas Ydiotas… Y habría que abrir, o abrir que habría, el debate de como la palabra está siendo finiquitada por la lozanía de lo audiovisual (ya no hay ni poetas, ahora son videoartistas)… porque tampoco creo que haya que lanzar al cielo el grito de un nuevo Joyce como el dipsómano Pessoa añoraba al supracamoens… Escritores de palabra inmensa aun existen y seguirán existiendo a pesar incluso de esa generación de escritores jóvenes con cultura de videoclips que parece que inunda las librerías… pero la realidad es que ya apenas tienen público interesados en ellos… Yo no me hago demasiadas pajas mentales con esto… cuando veo y disfruto una serie como The Wire o Treme simplemente percibo arte literario en otro tipo de onda y manera… No me empeño en defender la novela, por ejemplo, como forma imprescindible de cultura… se puede ver solo buen cine y adquirir una cultura literaria importante… y llamo cultura literaria a la manera de expresar el humano mundo con ayuda del lenguaje, de cualquier tipo de lenguaje… o a ver si los guiones de buena televisión se escriben en braile… si los guiones de cualquier expresión humana no necesitan de una u otra forma la palabra escrita… Simplemente uno no está ya para los muy coñazos retomos de Dostoyevsky o Jane Austen… ¿Y respecto el Ulisses…? Pues para los profesores de universidad, coño, que también tienen su corazoncito y su bequita y su poquito de ego cultural…

    Así que sí… Dave Simons como el nuevo rey de la palabra… como el nuevo tipo de escritor que llega a un público de más de 10 mil personas… con las mismas armas que los poetas de provincias usan para impresionar a sus tías abuelas… solo que con una inteligencia superior… si hablamos de adaptación.

    Dicho el rollete precedente… visualicen Treme, me apuesto mi viejo trombón a que les gusta.

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