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Los más ligones

2010/01/07

Según Mental_floss, página de amenidades y pasatiempos a la que estoy suscrito, estos individuos son las mayores fornicantes de la historia:

Warren Beatty = unas 13.000
Lord Byron = muchísimas, incluida su hermanastra
Wilt Chamberlain (jugador de baloncesto) = 20.000
Gene Simmons (rockero) = 20.000
Magic Johnson = 1.000
Jack Nicholson = 2.000
Umberto Billo (portero del hotel Venetian) = 8.000
¡Fidel Castro! = unas 30.000
Charlie Sheen (actor) = más de 5.000
Giacomo Casanova = solo 122, según sus memorias, pobrecillo
Y Hef Heffner = miles, y, según él, todas lo siguen queriendo.

Cabría añadir a José Coronado, a quien en un programa de televisión oí afirmar que pasaba de mil, y a Fernando Sánchez Dragó, que no sé cuántas dijo no sé dónde hará cosa de un mes; tampoco el novelista Simenon se quedaba atrás, creo, con unas diez mil. Vaya usted a saber. León Aulaga, en El año que viene en Tánger, tiene fichadas a 214, en 42 años (1953-1995). No creo que haya engordado mucho la cifra en estos tres últimos lustros.

Entre las mujeres apenas se practican estas cuentas, pero recuerdo que María Asquerino, en una entrevista, se situaba en unos mil amantes. No conozco ningún otro ejemplo de contable entre las señoras (bueno, sí, en los años ochenta, una amiga nuestra de Boccaccio, viuda ((¿Matilde?)), que apuntaba cada caso con todos sus pormenores). A la tal Angelina Jolie le leí unas declaraciones en que proclamaba su deseo de tirarse a todos los hombres del planeta, pero me consta que no logró su objetivo. Y Catalina de Rusia tuvo que alcanzar registros notables, con tanto alabardero a su orden y mando… Entre las personas que conozco y a quienes he interrogado al respecto, las cifras varían enormemente.

Uno tiene la impresión de que las mujeres mienten para abajo y los hombres mienten para arriba. Por qué será.

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  1. Ramón
    2010/01/08 en 20:11

    Perdón, no vi el vídeo entero, es decir lo estaba viendo mientras lo enviaba… viene a ser al final la envida y el corajuno de una religión en decadencia, por el paganismo mercantilista de las nuevas generaciones de occidentales, con los éxitos de otra basada en el sostenimiento de la ignorancia y la pobreza… de manera que viene la cosa a resumir no te hagas musulman hazte cristiano…

    No obstante lo cual se dicen algunas cosas ahí que no dejan de ser ciertas… como la imposibilidad de que las tendencias demográficas actuales hagan posible sostener mucho más allá de 50 años los actuales sistemas democráticos de prestaciones sociales… es una cuestión numérica, sin más… más viejos pensionistas que no viejos trabajando harán imposible la sopa pa tos.

    Y encima nosotros con los hachas estos que nos van dirigiendo… los Aznar, ZP y compañía… menuda tropa…

  2. Ramón
    2010/01/08 en 20:03

    Pues sí, me inspiran los records sexuales… ajenos.

    Sobre una de las posibles consecuencias del sexo… la fertilidad y el nacimiento… enlazo con un vídeo ¿apocalíptico?… que pudiera hacer meditar algo.

  3. 2010/01/08 en 19:26

    Bueno, qué te voy a decir, Ramón, parece que el tema te ha enreciado la inspiración… En cuanto a conocer las mujeres, por medio de una sola, por medio de cinco mil, es tarea imposible, porque todos somos únicos, al menos levemente únicos, y a ninguno se nos aplican perfectamente las reglas generales. O, puesto de otro modo: los tipos humanos no son dos, hombre y mujer, sino muchísimos; yo estoy mucho más cerca de una mujer de mi tipo humano que de un hombre de otro tipo… Saludos.

  4. Ramón
    2010/01/08 en 19:00

    Otra cosa es lo de mi adorado y envidiado Heffner… Mañana, tarde, noche y madrugá, como reza el fandango… Desayuno, almuerzo, merienda y cena, como mandan los nutricionistas y las buenas madres… Chascar los dedos y que acuda, rauda y presta una santa a las honduras del pilón… En fín, no creerle sería cosa de la mismita envidia.

    El gordo Flaubert, ya es otra cosa… si me cuentan que se follaba a veinte, y enviéndole el tipito, poco, poco se movía… claro que el no verse la picha puede inducir al autoengaño de pensar que ésta esta jodiendo cuando en realidad está dormidita y escondidita como una tortuga boba.

  5. Ramón
    2010/01/08 en 18:53

    Por cierto, que lo del Guarron Beatty no se lo cree ni su padre… una tía cada tres días… anda y que te den, novelista de mierda…

  6. Ramón
    2010/01/08 en 18:50

    Ah, por cierto… no sé si cuentan, a estos efectos, los números de Nacho Vidal y del maestro de maestros, Rocco Sifredi… puro sexo sin amor y encima remunerado… creo que quedaría el tal Güarron Beatty y el insigne cojuelo en pañales amatorios.

    Pero nadie, ni uno solo de ellos escribió jamás la maravilla que escribiera León Aulaga, a la simple manera sublimada y a la otra, sobre lo que queda de algunos actos después del fuego.

    Bendito sea el virguero que nos los regaló.

  7. Ramón
    2010/01/08 en 18:36

    Ya puestos a comidillas… faltaría saber a cuántas amó Ramonchu… el de las novelas me refiero… igual también le ronda la cosa por la doble centena.

    A estos efectos estadísticos cabría saber si se acepta también (como animal de compañía, que decía aquel anuncio) amar a una sola, o a uno solo, miles y miles de veces, conjugando incluso inventadas maneras de forniamar. Para el simple placer suele argumentarse que en la variedad reside el gusto… y que eso de comer pollo todos los días…en fin. Otros haylos que recuerdan lo que dicen que escribiera Hera-clito,clito (¿ris?), aquello tan enigmático de que comemos y no comemos el mismo pollo todos los días…

    Para el conocimiento del sexo contrario también hay opiniones contradictorias… conocer, por ejemplo, a la mujer a través de una sola o a través de miles… Interrogando a gentes de los dos bandos la respuesta parece ser la misma: imposible ese conocer… y suele apostillarse: “no saben lo que quieren ni ellas mismas”. No es profundo este aserto, me parece… conozco humanos de ambos sexos que saben muy bien lo que quieren y por qué lo quieren… Después estamos la mayoría: los que jugamos con pensar lo que haríamos si tuviéramos lo que queremos… al margen, claro, del inteligente conformismo y aceptación de la derrota vital en tantos campos del sueñeteo y deseteo.

    Dicho lo cual, yo me declaro pobre de solemnidad en estas cuentas que se suman… llevo practicando gozoso sexo con la misma y única mujer morena desde que teníamos ambos dos los 15 años… y como no está presente no quedaré pelotudo si digo que no me cansé todavía. No hace falta que pregunten, yo les digo: ella parece que sí.

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