Llamadas al desorden

2016/06/11 Los comentarios están cerrados

Me resulta imposible mantener esto al día, por el momento. Remito, pues, a mi página de Facebook, un verdadero batiburrillo de cosas, puede que incluso interesantes, en algún caso suelto.

Ramón Buenaventura en Facebook

Amigos y literatura

2016/05/03 Los comentarios están cerrados

Aviso sobre obras de Ramón B. en formato PDF

2016/04/26 3 comentarios

Como ustedes podrían saber, si les interesase el dato, o como ustedes saben, porque les interesa el dato, en mi Librillo están, en formato PDF y gratuito, las siguientes obras de este más o menos humilde servidor de ustedes:

El corazón antiguo, novela (Madrid, Editorial Debate, 2000).
El año que viene en Tánger, novela (Madrid, Editorial Debate, 1998) (Premio Villa de Madrid).
El último negro, novela (Madrid, Alianza Editorial, 2005) (Premio Quiñones).
NWTY, novela (Madrid, Alianza Editorial, 2013)
(ESTAS CUATRO NOVELAS COMPLETAN UNA ESPECIE DE TETRALOGÍA «TANGERINA» (LAS COMILLAS SON PORQUE, EN REALIDAD, LAS OBRAS NO TRATAN DE TÁNGER, SINO DE UNOS PERSONAJES QUE NACIERON EN TÁNGER Y VIVEN MARCADOS POR SU ADOLESCENCIA EN LA CIUDAD INTERNACIONAL, DURANTE LOS AÑOS CINCUENTA DEL SIGLO PASADO.)
Poemas reunidos, en que se incluye toda la poesía publicada en papel y una sección de inéditos.

El último negro se ha añadido hoy mismo, por ello esta nota.

Serían ustedes muy amables si, tras bajarse alguna de estas obras, me lo comunicaran; pero no es condición, que conste.

El enlace principal es:

Desde aquí puede usted descargarse directamente las versiones en PDF de las novelas El corazón antiguo [corantiguo] El año que viene en Tánger [EAQVET] NWTY y también Poemas casi todos ya [POEMAS R…
RBUENAVENTURA.WORDPRESS.COM

Procesiones y otros eventos

2016/03/27 Los comentarios están cerrados

Cuenta Javier Maqua que una noche hagiohebdomadaria de hace muchosmuchos años salíamos él, Angelika y yo del Cock, a altas horas, y nos tropezamos con una procesión y estuvimos mirándola un rato. No sé. La memoria de Javier Maqua nunca ha sido fiable, porque suele equivocarse en la identificación de los partícipes. Puede que sí, que algún día, al salir de algún sitio copero, se toparan él y quién sabe quiénes con una procesión de Semana Santa; pero Angelika y yo estamos casi seguros de que esos quiénes no éramos nosotros… En fin. En todo caso, quitada la remota posiblidad de que Javier no se equivoque en este recuerdo, puedo proclamar y proclamo que jamás me han interesado las procesiones de Semana Santa y que jamás he estado cerca de ninguna. Me traen al pairo. Creo, incluso, que si fuera católico, si creyera en Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu Santo, la Virgen Santísima (y largo etcétera), seguirían sin interesarme las procesiones de Semana Santa. Como comprenderán ustedes —dada mi carencia de teísmo— preferiría que no las hubiese, o que se efectuaran en recorridos especiales sin molestar a los no creyentes, y desde luego querría que no las subvencionase el Estado, ni directa ni indirectamente, y que no participara en ellas ninguna autoridad (laica) en el ejercicio de su cargo (laico). Fíjense que ni siquiera me molestan los legionarios montando su show con el Cristo a cuestas, porque, hombre, la Legión siempre ha sido muy dada al espectáculo, y de todas formas su propia existencia es tan irracional como la existencia de las procesiones. Tampoco me molesta que Joaquín Sabina, tan PeCero él de toda la vida, se suba a un balcón y se arranque por saetas. También se debe al espectáculo. Dios los cría y ellos se juntan, como quien dice.
Un servidor pertenece a una modalidad de españoles tan españoles como los más españoles, supongo, pero totalmente ajenos a las procesiones, a los toros, a las verbenas populares, a las ferias, incluso al flamenco (que me gusta escuchar de vez en cuando, pero que no sigo). No coincido, en cambio, con los españoles partidarios de las prohibiciones. Yo, la verdad,  no prohibiría nada que no fuese delito. Lo que haría, sencillamente, es exigir que todas estas (para mí) folcloradas —religiosas y no— las pagasen sus practicantes y seguidores. Y ya está. Ni un euro de ayudas ni subvenciones. Según las duras leyes del Capitalismo Triunfante, en realidad cualquier cosa que necesite subvención para sobrevivir está condenada a desaparecer.

Todos culpables, todos condenables

2016/03/25 5 comentarios

La falta de experiencia y/o sentido común de muchos, de demasiados políticos de la izquierda española los está llevando a deleitarse en el disparate permanente. Es verdad que el terrorismo «islámico» procede, en gran parte, de errores, abusos y pésimas decisiones de los Grandes Potencias occidentales. Es verdad, también, que este terrorismo solo nos despierta la atención cuando estalla en uno de nuestros países, y, en cambio, se nos escurre por la conciencia abajo, sin romperla ni mancharla, cuando sucede (casi todos los días) en Asia o África, con resultados más letales y más dañinos en general que en Europa. Es verdad que el enfrentamiento entre el Cristianismo y el Islam empezó en el siglo VIII, cuando el Islam se lanzó a ocupar grandes territorios cristianos e imponer en ellos su fe y su forma de vida (como antes había hecho el Cristianismo en los territorios paganos, por procedimientos quizá más sutiles, pero no menos violentos), y es verdad que desde entonces estamos en guerra casi continua, aun ahora, cuando el Cristianismo ha perdido gran parte de su poder en Occidente… Olvidamos con demasiada facilidad que la derrota de Turquía en la primera guerra mundial, combinada con la decisión de las Grandes Potencias de apoderarse del norte de África, puso en manos occidentales gran parte del mundo islámico, que desde luego no supimos gestionar con lógica y realismo, sino con miramiento casi exclusivo de nuestros propios intereses. Es verdad que Occidente implantó el caos en el mundo islámico y y es verdad que el mundo islámico tiende por sí mismo al caos y es verdad que las situaciones que se han ido creando a lo largo de los decenios, en la segunda parte del siglo XX y en las primeras décadas del XXI solo podían sostenerse por la fuerza. Y es verdad que la fuerza no solo ha fracasado (en Afganistán, en Iraq, en Palestina, en Libia, en Siria, en todas partes), sino que ha contribuido a agravar todos los problemas y, desde luego, a fortalecer el terrorismo. Es verdad, en resumidas cuentas, que Occidente es tan culpable del terrorismo como los países árabes, incluido, sobre todo, nuestro principal aliado, es decir Arabia Saudí. Es verdad casi todo lo que ustedes quieran, como siempre ocurre en las coyunturas de alta complejidad.

Pero no es menos verdad que tras los ataques de Bruselas lo único que se le pedía a la izquierda española era que se uniese a una declaración de condena de los hechos, que son condenables per se, con independencia de sus causas cercanas o remotas. No era pertinente, ni venía a cuento, ni provoca la simpatía de los ciudadanos, salirse por peteneras como se han salido con sus reservas terminológicas (condenar es de derechas, al parecer; la izquierda solo rechaza: píllenme esa mosca por el rabo) y sus repartos de culpas. Sí, ya lo sabemos: Occidente es tan culpable como el Islam; pero eso no quiere decir que matar seres humanos esté justificado y no sea condenable.

No les sobraría a ustedes un poco de prudencia política, señores, un grano de astucia. Están estropeando con la patas traseras el bonito y esperanzador proyecto de izquierdas que pusieron en marcha hace dos o tres años. Piensen antes de hablar. Sitúense a la altura de lo que muchos esperamos de ustedes y no vamos a seguir esperando si se empeñan en en estas sandeces.

Pablo Iglesias me escribe una carta de amor

2016/03/18 Los comentarios están cerrados

Hace dos o tres días recibí la carta de Podemos…

https://www.facebook.com/ramon.buenaventura/posts/10154006300682579?pnref=story

Nueve caminos infernales

2016/03/18 Los comentarios están cerrados