Asuntos internos del PP

2013/02/03 10 comentarios

Me encantaría que todo esto fuese cierto y que esas personas del PP a quienes detesto en lo político y en lo humano acabaran todas en mazmorras lóbregas y húmedas, con un mono a rayas y con una bola de hierro encadenada al tobillo.

tio-gilito%5B1%5DCada vez me convenzo más, sin embargo, de que este ataque frontal a los mandamases del PP —cuyos asaltos van repartiéndose EL MUNDO y EL PAÍS, en insólito contubernio— es una cuestión interna del partido azulote : alguien ( Esperanza Aguirre, el beato Ruiz, qué sé yo ) está intentando echar a Rajoy y proponerse como nuevo presidente del Gobierno.

( Sí, también puede haber una mano negra de izquierdas que esté intentando algo parecido, aunque uno se pregunta qué : ningún cambio puede conseguirse sin romper la democracia, porque en este parlamento hay una mayoría absoluta del PP a la que aún quedan tres años de vida, tres años enteros y verdaderos. )

No se percibe, en todo caso, ninguna vía judicial practicable : las acusaciones no pueden demostrarse ; los datos aportados serán o no serán ciertos ; los acusados serán o no serán culpables ; pero no puede existir ninguna prueba, ni a favor ni en contra. El hecho de que un canalla se haya pasado ( quizá ) veinte años apuntando entregas en un cuaderno de contabilidad en modo alguno demuestra que haya entregado nada a nadie. Tampoco hay modo de probar que quienes aparecen en ese cuaderno como receptores de dinero corrupto hayan aceptado un céntimo. No es pensable que existan recibos.

El montaje se nos antoja, supongamos, bastante claro : Bárcenas recogió millones de euros que determinadas empresas e instituciones entregaban al PP de modo ilegal y que no podían blanquearse. Si fueron, pongamos, quinientos millones, el 95% se lo quedó él ( lo cual explicaría su enorme fortuna ) y el 5% restante lo repartió entre jerarcas y mandamases del Partido. Evidentemente, nadie controló a Bárcenas, que gozaba de total confianza en la casa de la calle Génova.

Si tal fue la operación, no cabe esperar que nadie pueda demostrar nada : no es concebible que las empresas donantes reclamaran recibo a Bárcenas, ni que Bárcenas se lo reclamara a sus beneficiarios. Punto final. No hay procedimiento judicial que pueda llevarse adelante. Lo más que hará el juez será pedir a Bárcenas que justifique su desmedido enriquecimiento. Y echarle luego un rapapolvo que seguramente ni siquiera lo llevará a la cárcel.

Todos los demás se irán de rositas.

Así de triste resulta la cosa, me parece.

 

 

Colaboraciones. Rafael M. 12 – La década por ganar

2013/01/24 Los comentarios están cerrados

La década por ganar

Si le hubiera dicho hace cinco años que a España le esperaba una década perdida, seguramente usted me hubiera Textos de colaboradores invitadosmirado con escepticismo. Y habría hecho bien: hay que mirar con escepticismo y escrupulosidad cartesiana todo, más aún afirmaciones o hipótesis de ese tipo. Hoy seguramente usted ya ha leído u oído sobre nuestra perdida década en los últimos meses. No con ese nombre tal vez, sino enmascarada en expresiones del tipo la economía española debe desapalancarse.

Si le hubiera dicho a usted hace tres o cuatro años que junto con la gran crisis, la gran recesión o la madre de todos los desapalancamientos llegaría una gran crisis sociopolítica que haría temblar las columnas del parlamento y a los leones de su entrada ponerse patas arriba y enseñar la tripita como gatitos, que habría una catarsis en la que las cloacas de nuestra democracia bipartidista, inepta y corrupta, se abrirían al viento, condensando una sobrecogedora nube de hedor que daría la vuelta al mundo como esas nubes de ceniza tras una fenomenal erupción volcánica, usted me hubiera mirado con escepticismo. Y hubiera hecho usted bien otra vez. Quizá no porque ejerciera de escrupuloso cartesiano, sino porque es usted uno de esos ciudadanos que ha estado con la nariz pinzada los últimos veinte años para no olerse nada, celoso guardián de la llave de las cloacas.

Ahora ya sabemos que nos espera una década perdida. Tardaremos entre cinco y diez años en dominar la ecuación mal resuelta. Constatamos que nuestra democracia es un enorme grano lleno de pus político, empresarial, bancario y sindical, que debemos reventar y apretar para sacar su inmundicia antes de empezar a curar para que no se infecte de nuevo.

Sin embargo, si todos nosotros, con la ayuda de los jueces, nos empleamos en curar nuestra democracia y cambiar lo necesario para transformarla, transformarnos, en una verdadera democracia moderna, no está todo perdido. Desengañémonos, hay tanto pus y tanto por cambiar que no lo conseguiremos en una o dos elecciones. Vamos a necesitar entre 10 y 20 años, contando con la resistencia de nuestros parásitos, los ineptos nombrados a dedo y una justicia necesariamente lenta, pero indebidamente sobrecargada por los recortes. Tendremos que ser perseverantes y luchar porque las cosas se hagan bien. De nosotros depende que esta década perdida la ganemos para nuestro futuro colectivo.

Copyright Rafael M. 2013

Colaboraciones. Rafael M. 11 La escalera

2013/01/06 Los comentarios están cerrados

LA ESCALERA

Representemos el desarrollo de una persona a lo largo de su vida profesional como una escalera. Para simplificar, Textos de colaboradores invitadosascendemos por ella gracias a la formación y la experiencia acumulada. Es una escalera con un determinado, pero desconocido, número de peldaños. No sabemos cuándo subiremos por ellos, cuánto tiempo permaneceremos sobre cada peldaño, ni si llegaremos al último o si tendremos que descender alguno. Todo esto lo sabremos solamente al final de nuestra vida. Pero ahora estoy pensando en los más jóvenes.

Acabar la secundaria permitiría subir un peldaño. Licenciarnos, subir otro más, y así con sucesivas formaciones (otra licenciatura, un primer máster, un segundo, etc.). ¿Subiríamos del primer al segundo peldaño o del tercero al cuarto? No hay por qué. Entra en juego la experiencia profesional que vamos acumulando. Es cosa nuestra decidir si con formación extra pretendemos subir del segundo al tercer peldaño o del quinto al sexto. ¿Puede ocurrir que toda esa formación ni tan siquiera permita empezar a subir la escalera que nos corresponde? Aquí es donde está la patología de nuestro mercado laboral. Muchos jóvenes, tratando de encontrar solución al enfermizo mercado laboral provocado por políticos, sindicatos y cúpula empresarial con brotes psicóticos, deciden realizar una formación académica extra. Opino que no es la cura adecuada. Atascados en el rellano o en los primeros peldaños de esa escalera, estos jóvenes caminan imaginariamente a peldaños más altos, haciendo más grande el salto que desearían dar para empezar a trabajar, lo que en realidad les excluye más del mercado laboral. La formación por la formación se torna así contraproducente.

No hay mil soluciones a este problema. Cada uno debe buscar la suya. Quien escribe hace tiempo que optó por la expatriación, tras comenzar como casi todo el mundo con prácticas, becas y trabajos alimenticios. Es propio de la juventud perseguir ideales y creer en la pureza de las cosas. Déjenme entonces terminar con la cita más famosa de la obra de teatro Les mains sales de Jean-Paul Sartre: … Comme tu y tiens à ta pureté, mon petit gars! Comme tu as peur de te salir les mains. Et bien reste pur! A qui cela servira-t-il et pourquoi viens-tu parmi nous? La pureté c’est une idée de fakir et de moine. Vous autres les intellectuels, les anarchistes bourgeois, vous en tirez prétexte pour ne rien faire. Ne rien faire, rester immobile, serrer les coudes contre le corps, porter des gants. Moi j’ai les mains sales. Jusqu’aux coudes. Je les ai plongées dans la merde et dans le sang.

Pero no olvidemos un ingrediente importante: no olvidar nunca las propias aspiraciones ni el combate que debemos librar, desde fuera o desde dentro, contra las élites psicóticas que arruinan nuestro futuro colectivo.

 

Copyright Rafael M. 2013

Rimbaud: treinta mil ciento sesenta y cinco, y contando.

2012/12/31 3 comentarios

Dedico un rato (cortito: hay otras muchas cosas que liquidar antes de las doce de esta noche) a merodear por mis posesiones interneteras y descubro que al final de mi página homenaje a Rimbaud hay un recuadrito que, pinchado, conduce a una página de estadísticas.

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Nunca dejarán de asombrarme las cantidades de la Red: desde el 28 de abril de 2001, esta paginita mía dedicada a Rimbaud, que en realidad solo contiene enlaces a mis traducciones del poeta en fuga por antonomasia, ha recibido 30.165 visitas (5 hoy, todavía); de España (30%), pero también de Chile, Argentina, México, Perú, Colombia, Estados Unidos, Uruguay… Ya sé, ya sé: treinta mil no es nada, si lo comparamos con las visitas que en este mismo periodo han recibido los blogueros verdaderamente importantes, pero, oiga, para un poeta no está nada mal.

     Existe, claro, la tentación de pensar: caramba, treinta mi personas que me conocen. ¡Guau! Si añadimos que mi página web rebasa muy ampliamente los dos millones de visitas, desde su creación… Pero. Otro detalle sorprendente de internet es el desapego de los contactos, lo poco que los «internautas» se preocupan de la personalidad de cada cual. Apostaría cualquier cosa a que ni siquiera el 10% de estos miles de visitantes de la página rimbaldiana se ha molestado en hacer la menor averiguación sobre mi persona, ni les sonaría mi nombre si alguien se lo aullase al oído, ni —menos aún—, se habrá molestado en echar un somero vistazo a algún libro mío. Me pasó incluso cuando fui famoso en internet, por mis artículos de EL SEMANAL, que miles de personas leían todas las semanas: ni siquiera los miembros de mi lista de correos se molestaron en comprar los libros que fui publicando durante aquellos años. Conste que no es queja, sino perplejidad.

De todas formas, el hecho de que más de treinta mil personas, en once años largos, hayan hurgando un poco en este pequeño escaparate me ofrece el pequeño consuelo de no haber perdido totalmente el tiempo, ni al traducir a Rimbaud ni al ofrecer mi trabajo en internet. Smile

Otro año de las almorranas

2012/12/31 5 comentarios

Como ya es costumbre por estas fechas de balances múltiples, WordPress me envía el resumen del año de mi blog.

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( No me pregunten a qué viene la comparación con el Festival de Cannes, porque no tengo ni idea  Smile ).

He perdido un montón de visitas con respecto al año anterior, pero no me falta excusa : llevo desde junio, con el aquel de la novela, sin « postear » prácticamente nada. Y ya ven, por otra parte, que mi artículo estelar del año fue « Carta abierta a los policías españoles »

http://rbuenaventura.wordpress.com/2012/05/14/carta-abierta-a-los-policas-espaoles/,

que ahora releo para comprobar, con fuerte disgusto, que no ha perdido actualidad : siguen aporreando a la gente con gran entusiasmo y no poco placer evidente.

Luego está el detalle chusco que me tiene perplejo desde hace un par de años :

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Es decir : si ustedes buscan « almorranas » en Google, les sale mi blog ( no sé en qué lugar ) ; y ello porque el día 22 de noviembre de 2009 colgué un articulito titulado « Poleo milagroso » en el que venía una cita del Tesoro de la lengua castellana de Covarrubias : « La flor del poleo, mezclada con tuétanos de ternera, resuelve admirablemente las almorranas y les quita el dolor »… Completa mi gloria la tercera búsqueda que más visitantes me ha traído : « el pendejo más grande del mundo » ( título que, sin duda alguna, me queda enorme, pero que ahí está ).

En fin. No es como para andar por ahí con la cabeza muy alta, la verdad.

Colaboraciones. Rafael M. 10 De padres a hijos

2012/12/19 1 comentario

DE PADRES A HIJOS.

Queridos hijos:

En este mes de diciembre el mayor de los dos cumple cinco años y vuestra madre y yo hemos pensado que es el momento de escribir esta carta. Queremos ser sinceros con vosotros precisamente ahora que es también el quinto año de una gran crisis económica, política y social de nuestro país.

Textos de colaboradores invitadosEs duro deciros esto: a vuestra madre y a mí nos importa un pimiento vuestro futuro. Apenas nos manifestamos, seguimos votando a los mismos partidos políticos, no apoyamos ninguna reforma seria que ponga las bases de vuestro futuro, aunque sea a costa de nuestro luctuoso presente. Así, las élites de este país, políticos, grandes empresas, altos funcionarios del Estado, bancos y cajas siguen actuando en contubernio para que vuestra futura España sea como la que vivieron vuestros abuelos: una finca donde los señoritos explotan legalmente monopolios u oligopolios mientras el resto malvive y el país entero se arruina. He oído en alguna parte que ahora los llaman «élites extractivas».

Por eso esta carta hijos míos no os la vamos a entregar todavía. Vamos a esperar a que tengáis la mayoría de edad, para que podáis entender y perdonar: dieciocho años ocultando la verdad, nuestra abúlica complicidad con los poderosos, la corrupción y la ineptitud, nuestra ignorancia y provincianismo, nuestro conformismo y falta de ambición. Os pedimos perdón y comprensión por no tener conciencia social, civismo, ni visión de futuro, por creer que la educación, incluso cara, bastará para aseguraros el futuro en un país que va camino de convertirse en un cortijo.

Estas navidades volveremos a contaros que los reyes magos existen. Os compraremos muchos juguetes, todos cuanto podamos, ¡pediremos prestado si hace falta! Hasta el día que leáis esta carta, vuestra madre y yo procuraremos que viváis en la inopia. Que no os falte de nada, que ya vendrá el futuro a quitároslo casi todo (a menos que las clases de idiomas que os vamos a pagar os permitan emigrar lejos).

Navidades del 2012, quinto año de la crisis.

Vuestros padres que os quieren mucho.

Comunicado

2012/12/01 14 comentarios

 

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Bueno, pues parece que la novela está terminada, más o menos. Seguiré sobándola mientras pueda, porque de eso no se cansa uno nunca; pero realmente no creo que añada ni suprima ni altere ya nada importante.
     Aún no tiene título decidido, de manera que, por el momento, seguimos llamándola NWTY (No Working Title Yet, sin título de trabajo todavía).
     Cubre algo más de cuatrocientas páginas, sin contar apéndices.
     Está compuesta sin acatamiento de las limitaciones que impone la edición en papel. Cuando llegue el momento, para imprenta me veré obligado a eliminar buena parte de los jeribeques que tanto me gustan y que tanto he usado, por ejemplo, en las ediciones digital y para iPad de El año que viene en Tánger. Por muy modernos que nos pongamos, de la edición impresa no se puede prescindir, hoy por hoy, de modo que con mucho gusto haré el sacrificio. De todas formas, también habrá edición digital, seguramente acompañada de relanzamientos.
     Smile
     L
os prelectores (varios ya) han emitido opiniones muy favorables, lo cual es buena señal, pero debe tomarse con reservas: por mucho que traten de evitarlo, las personas que lo conocen a uno siempre están sometidas a posibles desviaciones de juicio. Tenían razón, sin duda alguna, en casi todas las pegas que me han puesto, y les he hecho caso. La prelectura está precisamente para eso, para enmendar lo todavía enmendable.
     Aún no tenemos fecha de publicación. Veremos de no retrasarla demasiado.

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