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Novelas raras

2010/02/02

Déjenme que les mencione unas pocas novelas cuya lectura me entusiasmó en su momento y que no son todo lo famosas que a mí me parece que deberían ser:

* http://www.literatura.inba.gob.mx/literaturainba/diccionarios/images/uploads/jose_agustin.jpgJosé Agustín, Se está haciendo tarde (final en la laguna). No parece estar disponible en España, pero mi edición es de Mortiz (México, 1973). Una de las pocas novelas genuinamente sesenteras que se escribieron en español.  La leí en 1974 y me la recomendó John Manson,  mi entonces jefe en la multinacional americana y luego amigo hasta la muerte. En aquel momento yo ya conocía a José Agustín, porque había leído Inventando que sueño, un libro de relatos que le había publicado Carlos Barral en Barcelona.  Aquí tenemos un texto del propio José Agustín sobre Se está haciendo tarde… (Añado: los libros mexicanos escritos en mexicano suelen saberme a fiesta de la lengua, lo confieso. Creo que en ninguna parte se habla un español tan creativo, tan ingenioso y rozagante, como en México.)

 

 

* http://www.peterellis.org.nz/2008/KeriHulme.jpgKeri Hulme, The Bone People (1984). Cómo de buena tendrá que ser una novela para que su intenso contenido religioso no me expulse del texto a las veinte páginas. Es un libro muy largo (no encuentro ahora mismo mi ejemplar, de Penguin Books), pero la prosa de Hulme es de esas que lo llevan a uno sacudido, de relámpago en relámpago, hasta dejarlo atónito en la última página, como después de algún orgasmo memorable. Aquí tienen ustedes un análisis de The Bone People.  [Añado, como curiosidad, que Hulme ganó el Booker Prize con esta novela y que lleva desde entonces —desde hace, pues, unos quince años— escribiendo la próxima, «hermana gemela» de la anterior, según la autora… Bueno. Joyce se tiró diecisiete años redactando y volviendo a redactar Finnegans Wake, con el tremendo éxito y el terrorífico fracaso que todos conocemos.] [The Bone People no está disponible en español.]

* WindowlightAnn Nietzke, Windowlight (1982). Una mujer joven mira cómo ocurre la vida, cómo viven los demás, cómo de vez en cuando vive ella,  a la orilla del Pacífico, en  Venice, California («a marriage of metaphor and geography»). Creo que es uno de los libros verdaderamente femeninos que he leído en mi vida. Desgraciadamente, Ann Nietzke se ha dedicado más a su oficio de socióloga que a la literatura en los años subsiguientes. Aquí hay un poco de información. Aquí, unos apuntes de Ling Ma en venuszine (ejemplo interesante de revista cultural, por cierto). No he encontrado ninguna foto de ella. No hay versión española de ningún libro suyo.

* http://www.ciencia-ficcion.com/imag/op00895b.jpgAnna Kavan, Ice (1967) (Premio Brian Aldiss al mejor libro de ciencia ficción ese mismo año). Un hombre persigue a una mujer que se le escapa, por un mundo que, tras una guerra nuclear, va cubriéndose de grandes paredes de hielo, camino de la destrucción definitiva.  (Convendrá saber que la autora, según las fuentes más repetidas, murió por sobredosis de heroína a los 67 años, en 1968.) El libro es un portento de imaginación destructiva y una patológica figuración del amor. Anna Kavan escribió mucho y tuvo algún éxito en vida. Hay una página web dedicada a ella, con notas sobre cada libro que publicó. Aquí, un trabajo de Lola Robles sobre Hielo, la edición española de Ice (El Nadir, S.L., 2004; traducción de Heidi Braum —la nota del ISBN asegura que el texto está traducido del alemán. ¿?). Como ya habrán ustedes imaginado, por la foto, Anna Kavan era británica y niña bien.

 

* LibertellaHéctor Libertella, El camino de los hiperbóreos (Ed. Paidós, Buenos Aires, 1968). En los tres meses escasos que trabajé en una agencia de publicidad llamada Publinsa (que ya no existe, me parece: se la habrá tragado alguna ballena multinacional) trabé fuerte y efímera amistad con un copywriter argentino llamado Héctor Giovannoni (que había quedado finalista del Leopoldo Panero en 1969, con Viaje al fondo de mis genes, de cuya lectura guardo impresionado recuerdo). Él me recomendó este libro, y yo pude encontrarlo en la librería Aguilar de Serrano sin ningún problema (era otros tiempos, queridos míos, otros tiempos tan distintos: sin amazon, pero con libreros). Debo confesar que no recuerdo absolutamente nada de El camino de los hiperbóreos: ni el argumento, ni los personajes, ni sus intereses centrales… Nada. Solo me ha quedado la memoria de una fascinación, de una lectura gozosa y entusiasta. Y de una manejo singular del idioma español en su variante argentina. Voy a ver si lo encuentro en mi biblioteca (con un poco de suerte, estará en la L) y lo releo.

Ya comprenderán ustedes, espero, que esto no es una lista de mis novelas preferidas, sino de mis preferidas entre las que ni siquiera las buenos lectores parecen conocer.

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  1. Txirak
    2010/02/02 en 13:32 | #1

    Yo tengo por magnífica una que no suele encontrarse tampoco en tiendas: ‘LA GLORIA DE DON RAMIRO’, de Enrique Larreta, considerada por Unamuno como la mejor que había leído nunca. Tengo una edición de Austral, antiquísima, a la que he dado tres veces la vuelta.

    • 2010/02/02 en 13:39 | #2

      Oye, ahí sí que me has picado la curiosidad. La gloria de don Ramiro estaba en la biblioteca de mi abuelo, que heredé en su momento, y debe de andar por casa; pero jamás se me habría pasado por la cabeza leerla.

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